
Donald Trump volvió a sacudir el tablero geopolítico este miércoles por la noche con un anuncio que marca el inicio de una nueva etapa económica en la región. A través de su red social Truth Social, el presidente de los Estados Unidos confirmó que las autoridades provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad. El movimiento se concreta apenas 72 horas después de la caída de Nicolás Maduro y su traslado a una cárcel de Nueva York.
“Este petróleo se venderá a su precio de mercado, y yo, como Presidente de los Estados Unidos, controlaré ese dinero”, disparó Trump, dejando en claro que Washington tendrá la llave de la caja fuerte venezolana para asegurar que los fondos se utilicen en “beneficio de ambos pueblos”. El plan logístico ya está en marcha: el Secretario de Energía, Chris Wright, recibió la orden de trasladar el crudo en buques de almacenamiento directamente hacia los muelles estadounidenses.
El pacto con Delcy Rodríguez
La velocidad del acuerdo se explica por el vínculo directo que Trump estableció con Delcy Rodríguez, quien asumió el mando en Caracas con el visto bueno de la Casa Blanca. Rodríguez no solo ejerce la presidencia interina tras la detención de Maduro, sino que también mantiene su cargo como ministra de Hidrocarburos, lo que facilitó la firma inmediata del traspaso de los barriles almacenados.
Venezuela acumulaba millones de barriles que no podía exportar debido al bloqueo total que el propio Trump había impuesto a mediados de diciembre de 2025. Con este nuevo esquema, el gobierno republicano levanta de hecho las restricciones para su propio beneficio, asegurando el suministro energético en un momento de altísima tensión global.
Control total sobre los recursos
La movida de Trump ratifica la “Doctrina de Seguridad Energética” que viene pregonando desde su regreso al poder. Al controlar el flujo de dinero de las ventas de PDVSA, los Estados Unidos se aseguran una tutela económica sobre la gestión de Rodríguez, condicionando cualquier desembolso a la cooperación absoluta del nuevo régimen interino.
Mientras el petróleo empieza a navegar hacia el Norte, el operativo militar del sábado pasado se consolida no solo como una acción de “justicia” contra el narcotráfico, sino como un reordenamiento estratégico de los recursos naturales del continente bajo el mando de Washington en este convulsionado 2026.
Comentarios