
El juicio contra Cristian “Pity” Álvarez continuará su curso luego de que el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 29 de la Ciudad de Buenos Aires rechazara los pedidos presentados por la nueva defensa del músico.
Los abogados Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro habían solicitado que el proceso fuera suspendido debido a que consideran que el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados no tiene actualmente la capacidad psíquica y cognitiva necesaria para afrontar un debate oral. También habían pedido que el caso fuera llevado a un juicio por jurados populares.
Los jueces Gustavo Goerner, Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro desestimaron ambos planteos. Frente a esta decisión, los defensores adelantaron que recurrirán ante la Cámara de Casación y que además presentarán un recurso de inconstitucionalidad ante el Superior Tribunal de Justicia porteño.
La defensa cuestiona su estado de salud
Baños insistió en que Álvarez no está en condiciones de participar de un juicio y recordó que un dictamen del Cuerpo Médico Forense ya había señalado años atrás un deterioro significativo de su estado mental.
Según el abogado, aquel informe describía un trastorno cognitivo mayor y un trastorno depresivo, con un deterioro que calificó como extremadamente grave. Por ese motivo, pidió que se realicen nuevos estudios médicos, entre ellos una resonancia magnética del cerebro y una evaluación cognitiva, que —según afirmó— todavía no forman parte del expediente.
La situación quedó expuesta durante la propia audiencia: Pity Álvarez volvió a quedarse dormido mientras se desarrollaba el debate, por lo que su abogado solicitó que fuera retirado de la sala.
El crimen por el que es juzgado
Álvarez está acusado por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Cardenal Samoré, en Villa Lugano.
De acuerdo con la acusación, el músico le disparó cuatro veces a Díaz, luego descartó el arma en una alcantarilla y se dirigió al boliche Pinar de Rocha, en Ramos Mejía. Posteriormente se entregó ante la Justicia.
Tras el hecho, Álvarez había declarado ante la prensa: “Lo maté porque era él o yo”.
El proceso había quedado suspendido en 2023 debido a las evaluaciones sobre su estado de salud mental. Ahora, con el rechazo de los planteos de sus nuevos abogados, la defensa prepara nuevas presentaciones judiciales para intentar frenar nuevamente el juicio.
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