
A días del inicio de la temporada 2026 de Fórmula 1, la FIA se pronunció oficialmente sobre la controversia técnica que envuelve a los motores Mercedes y que podría afectar de manera directa a Alpine, equipo en el que competirá Franco Colapinto. El debate gira en torno a una interpretación reglamentaria que permitiría a la marca alemana obtener una ventaja de rendimiento en su nueva unidad de potencia.
El encargado de explicar la situación fue Nikolas Tombazis, responsable técnico de la FIA para los autos de Fórmula 1, quien admitió que existe una zona gris en el reglamento técnico. Según detalló, la normativa actual no está redactada con la claridad suficiente y deja margen para distintas interpretaciones, algo que generó tensión entre los fabricantes de motores.
El foco del conflicto está en una solución técnica desarrollada por Mercedes que permitiría mejorar el rendimiento del motor cuando el auto ya está en marcha. Ferrari, Honda, Audi y Red Bull consideran que esa posibilidad no debería estar permitida y presionan para que se modifique la redacción de la norma, con el objetivo de cerrar cualquier resquicio reglamentario.
La situación cobra mayor relevancia porque Alpine, equipo que desde esta temporada contará con Franco Colapinto al volante, dejará de utilizar motores Renault y pasará a equiparse con unidades Mercedes. En caso de que la interpretación favorezca a la marca alemana, la escudería francesa podría verse beneficiada en términos competitivos.
En un video difundido por la FIA a través de su canal oficial de YouTube, Tombazis dejó en claro la postura del organismo rector: “Queremos que la gente compita en la pista y no en los tribunales”. Con esa declaración, la Federación buscó evitar que el conflicto derive en reclamos formales o disputas legales entre equipos, un escenario que ya se vivió en otras etapas de la categoría y que suele impactar negativamente en el desarrollo del campeonato.
Desde la FIA reconocen que el reglamento necesita ajustes, pero intentan encontrar una solución que no rompa el delicado equilibrio político entre fabricantes. Entre las alternativas que se analizan figura la implementación de nuevos controles técnicos para limitar interpretaciones diferentes, aunque eso implicaría modificar la normativa vigente, una decisión que requiere consenso y no resulta sencilla de alcanzar.
El objetivo del organismo es resolver la controversia antes de que el campeonato avance y el tema escale durante las primeras fechas del calendario. Las pruebas de pretemporada en Bahréin serán una primera referencia no solo para medir el rendimiento de los equipos en pista, sino también para observar cómo impacta esta discusión técnica que ya comenzó a jugarse fuera de ella.
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