
El Gobierno Nacional dispuso la “emergencia hídrica” ante la histórica bajante del río Paraná. La medida será efectiva por 180 días, y regirá para la región de la cuenca del río Paraná que afecta a las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones y Buenos Aires.
El decreto instruye a diferentes áreas del Ejecutivo a adoptar medidas para “mitigar las consecuencias de la grave situación que genera la bajante”. De esta manera, los ministerios de Desarrollo Productivo y de Trabajo establecerán las acciones pertinentes para la preservación de la actividad productiva y puestos de trabajo.

Por su parte, la cartera de Obras Públicas dispondrá y monitoreará la realización de obras de infraestructura; Seguridad, a través del Sistema Nacional de Alerta Temprana y Monitoreo de Emergencias (SINAME), planificará las medidas de apoyo y toma de decisiones, y por intermedio del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR), asistirá las poblaciones ribereñas.
El Ministerio de Transporte “observará las posibilidades de navegación y acceso a puertos; el Instituto Nacional del Agua brindará sus servicios técnicos con relación a la emergencia; la Secretaría de Energía, asegurará el abastecimiento de energía eléctrica y el Ministerio del Interior se encargará de la coordinación con las provincias afectadas”.

En tanto, el Banco Nación y la AFIP dispondrán la asistencia en materia crediticia e impositiva, respectivamente.
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