
La participación de Andrea del Boca en Gran Hermano quedó envuelta en preocupación luego de que fuera trasladada en ambulancia desde la casa para recibir atención médica.
Según se informó, la salida fue momentánea y se activó el protocolo sanitario del programa tras detectar complicaciones en su estado de salud. La actriz había sido evaluada previamente por médicos dentro del reality y presentaba un cuadro que incluiría hipertensión y problemas intestinales.
Ante la repercusión, la producción difundió un parte para llevar tranquilidad y explicar lo sucedido: “Andrea del Boca fue sometida a un control con tensiómetro que arrojó resultados no favorables. De acuerdo al protocolo de Gran Hermano, debió salir de la casa para ser evaluada en una clínica, tal como ocurrió previamente con Divina Gloria. En las próximas horas se definirá su situación dentro del juego”.
Horas antes de su salida, Del Boca ya había manifestado malestar dentro de la casa e incluso reconoció ante sus compañeros que algunos resultados médicos “no le dieron bien”. El cuadro habría sido seguido de cerca por profesionales durante varios días, hasta que la producción decidió su traslado para una evaluación más completa.

Incertidumbre sobre su continuidad
Aunque en un primer momento la salida generó todo tipo de especulaciones —incluso vinculadas a cuestiones judiciales—, lo cierto es que el problema de salud fue el principal motivo de la decisión.
Con el correr de las horas, trascendió que la actriz podría regresar a la casa una vez finalizados los estudios, aunque su continuidad aún no está confirmada y dependerá de su evolución. Por ahora, el foco está puesto en su recuperación, mientras el reality sigue adelante con un clima marcado por la incertidumbre.
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