
Chiche Gelblung volvió a quedar internado y encendió nuevamente la preocupación por su estado de salud. El periodista, de 82 años, fue trasladado al Sanatorio Mater Dei luego de presentar dificultades respiratorias y permanece allí para ser evaluado por los médicos.
El nuevo ingreso se produce apenas unas semanas después de otra internación por un cuadro similar. De esta manera, Gelblung suma cuatro hospitalizaciones durante 2026, un período en el que su salud le impuso varias pausas, aunque en cada oportunidad buscó regresar rápidamente a su trabajo.
El episodio más complejo se produjo en mayo. Todo comenzó con una descompensación en su casa que terminó con el periodista en terapia intensiva. Los estudios detectaron una trombosis en uno de sus tobillos y la situación llegó a ser lo suficientemente delicada como para que los médicos evaluaran la posibilidad de amputarle el pie.
Para intentar revertir el cuadro, le colocaron dos stents y comenzó a recibir anticoagulantes. La recuperación demandó varias semanas y, tras casi un mes internado, finalmente pudo volver a su casa.
Pero el regreso a su rutina no fue sencillo. Gelblung retomó su actividad profesional poco después de recibir el alta y el esfuerzo terminó acompañado por una nueva complicación pulmonar que obligó a internarlo otra vez, el 17 de junio.
“Yo ya tenía resuelto que, si había que perder el pie, lo perdía”
Con el tiempo, Gelblung decidió hablar públicamente sobre aquellos días y reveló hasta qué punto había llegado la gravedad de la situación.
En una entrevista con Mercedes Cordero para 70 20 Hoy, recordó que uno de los médicos que lo recibió le advirtió sobre la seriedad del cuadro con una frase que todavía recuerda: “Estás golpeando las puertas del cielo”.
La posibilidad de una amputación comenzó entonces a formar parte de las conversaciones médicas. Mientras un equipo intentaba recuperar la circulación y salvar el miembro, otro analizaba qué hacer si el tratamiento no funcionaba.
Gelblung contó que llegó a escuchar esas discusiones y que, lejos de entrar en pánico, decidió aceptar el peor escenario si era necesario para preservar su vida.
“Yo ya tenía resuelto que, si había que perder el pie, lo perdía”, explicó.
Finalmente, los médicos consiguieron evitar la amputación. El propio periodista describió la intervención como una especie de batalla que pudo seguir prácticamente en tiempo real debido al tipo de sedación utilizada.
“Sentía cómo se estaba abriendo la arteria”, relató.
El desenlace fue favorable y Gelblung conservó ambas piernas. “Acá estoy, tengo los dos piecitos”, resumió al recordar aquel momento.
Gelblung quiere seguir trabajando
Pese a los problemas que atravesó, el periodista volvió a ponerse frente a las cámaras cada vez que su estado se lo permitió. Después de una de sus internaciones, reapareció en Crónica TV y dejó en claro que retirarse de la actividad no está entre sus planes.
Durante una conversación con Guido Záffora, incluso definió su vínculo con el trabajo de una manera contundente: “Es parte de la terapia”.
Esa decisión explica, en parte, sus reiterados regresos a la televisión luego de cada episodio. Ahora, una nueva dificultad respiratoria lo obliga nuevamente a permanecer bajo cuidado médico.
Mientras continúa su recuperación, el periodista atraviesa así otro capítulo de un año marcado por complicaciones que pusieron a prueba su salud y que, hasta el momento, no lograron alejarlo definitivamente de la actividad que sostiene desde hace décadas.
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