
El especialista en comercio exterior Miguel Ponce dialogó con el equipo del programa Antes de Todo, que se emite por Radio Boing, y brindó un detallado análisis sobre los principales ejes que hoy atraviesan la agenda económica internacional de la Argentina.
En primer lugar, Ponce se refirió al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, al que definió como “la zona de libre comercio más importante del mundo”. Según explicó, el entendimiento involucra a más de 720 millones de consumidores y representa cerca del 30% del PBI mundial. “Para la Argentina hay ventajas claras, sobre todo en la producción agropecuaria, lo que explica la fuerte resistencia que se observa en países como Francia, Italia y Alemania”, señaló.
El especialista indicó que, del lado del Mercosur, la ratificación avanzará rápidamente en los parlamentos, mientras que en Europa el proceso podría demorarse por diferencias internas. En ese sentido, destacó que el acuerdo contempla un “soft landing” para la industria local: una reducción gradual de aranceles que permitirá a los sectores más sensibles adaptarse antes de llegar al arancel cero.
Ponce también analizó la reciente gira vinculada a Estados Unidos y la invitación del presidente Javier Milei a gobernadores de provincias con perfil minero. Sin embargo, relativizó la posibilidad de que se traduzca en inversiones concretas. “El escenario cambió después del fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, que puso en jaque la política arancelaria de Trump. Hoy incluso el acuerdo con la Argentina está en duda”, advirtió, y señaló que ni siquiera existe una versión oficial en español del entendimiento firmado.
Por último, el experto se refirió al avance de los autos chinos en el mercado argentino y global. “No es una moda ni algo pasajero. Los autos chinos hoy están en todo el mundo y no hay industria que pueda competir en costos”, afirmó. Además, vinculó el fenómeno con la política económica local: “La combinación de apertura indiscriminada y atraso cambiario incentiva las importaciones y desalienta la producción nacional. Se venden más autos, pero se fabrican menos, y el crecimiento de los importados —especialmente los chinos— es exponencial”.
La entrevista dejó un diagnóstico claro: el escenario comercial internacional ofrece oportunidades, pero también desafíos profundos para la industria y el empleo argentino en un contexto de fuerte apertura económica.
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