
El especialista en energía nuclear y exdirector de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Julián Gadano, explicó que Irán no cuenta actualmente con armas nucleares, aunque durante los últimos años desarrolló capacidades significativas para enriquecer uranio, un proceso clave para la eventual fabricación de armamento nuclear.
En diálogo con FM Río 96.9, Gadano señaló que en el mundo existen nueve países con armamento nuclear: cinco reconocidos por el Tratado de No Proliferación y otros cuatro que no son firmantes del acuerdo internacional.
“Irán no forma parte de ese grupo, pero hubo indicios claros y sospechas fuertes de que estaba persiguiendo ese objetivo”, explicó.
El punto crítico: el enriquecimiento de uranio
El especialista detalló que la clave para desarrollar un arma nuclear es la capacidad de enriquecer uranio, es decir, aumentar la proporción del isótopo uranio 235, el material que permite generar la reacción en cadena necesaria para una explosión nuclear.
Según explicó, cuando el uranio se enriquece por debajo del 20% suele destinarse a fines pacíficos, como reactores nucleares de generación eléctrica o investigación científica. Sin embargo, niveles superiores a ese porcentaje despiertan sospechas sobre un posible uso militar.
“Irán tenía alrededor de 500 kilos de uranio enriquecido al 60%. Ese nivel todavía no alcanza para fabricar una bomba nuclear, pero la distancia tecnológica entre el 60% y el 90%, que es el nivel necesario para armamento, es relativamente pequeña”, indicó.
El material que preocupa al mundo
De acuerdo con Gadano, el principal interrogante actual es el paradero de ese material nuclear.
Las instalaciones de enriquecimiento iraníes fueron seriamente dañadas tras bombardeos recientes en el marco de la llamada “guerra de los 12 días”, lo que dejó a Irán sin capacidad inmediata para seguir avanzando en el proceso. Sin embargo, el material ya producido sigue existiendo.
“Hoy la discusión es dónde están esos 500 kilos que Irán ya enriqueció. Es un material de riesgo y probablemente sea uno de los objetivos que buscan Estados Unidos e Israel”, explicó.
Las potencias nucleares
Durante la entrevista también se refirió al papel de las potencias nucleares en el escenario global. Según detalló, Estados Unidos y Rusia concentran cerca del 85% del arsenal nuclear del planeta, seguidos por China y otros países con arsenales más pequeños.
Entre ellos se encuentra Israel, que posee armas nucleares desde la década del 70, aunque mantiene una política de “ambigüedad estratégica”: no confirma ni niega oficialmente su existencia.
“Es un secreto a voces. Israel nunca lo reconoce, pero tampoco lo desmiente”, afirmó.
Los riesgos a futuro
Gadano explicó que, antes de los ataques a las instalaciones iraníes, el tiempo estimado para que el país pasara de un enriquecimiento del 60% al 90% —nivel necesario para fabricar un arma nuclear— era de poco más de un año.
Ese proceso se realiza mediante centrifugadoras que separan los isótopos del uranio de forma gradual en múltiples etapas.
Sin embargo, el experto advirtió que el mayor riesgo hoy no es inmediato, sino que el material nuclear quede fuera de control.
“El peor escenario sería que el régimen iraní colapse y el Estado se debilite. En ese caso ese material podría terminar en el mercado negro”, alertó.
Aunque el uranio al 60% no permitiría fabricar una bomba nuclear convencional, sí podría utilizarse para crear lo que se conoce como “bomba sucia”, un dispositivo capaz de dispersar material radiactivo y generar graves consecuencias.
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