
En medio de un escenario de creciente tensión internacional, Estados Unidos anunció una recompensa de hasta USD 10 millones para quienes aporten información sobre altos líderes militares de Irán, señalados por su presunta participación en la planificación y ejecución de actos terroristas a nivel global.
La iniciativa fue comunicada por el Departamento de Estado, que apuntó directamente contra miembros clave del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), una fuerza considerada estratégica dentro del régimen iraní.
Entre los principales apuntados se encuentran el comandante Ahmad Vahidi, el jefe de inteligencia Majid Khademi, el responsable del programa de drones Sa’id Aghajani, el jefe de ciberseguridad Hamidreza Lashgarian y Ali Abdollahi, quien lidera el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya.
Desde Washington fueron contundentes sobre el rol de estos funcionarios: “Estos individuos comandan y dirigen diversos elementos del CGRI, que planifica, organiza y ejecuta actos terroristas en todo el mundo”. Además, alentaron a quienes tengan datos a aportarlos mediante canales seguros como Tor o Signal, e incluso señalaron que “podría hacerle elegible para la reubicación y una recompensa”.
La medida se enmarca en una política más amplia de presión sobre Irán. Días atrás, el gobierno estadounidense ya había anunciado una recompensa similar dirigida a otros funcionarios militares y de inteligencia, incluyendo al nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtaba Khamenei.

Este contexto se profundizó tras la muerte de Alí Khamenei, anterior líder supremo iraní, quien falleció junto a otros altos funcionarios en ataques conjuntos llevados adelante por Estados Unidos e Israel a fines de febrero. Su hijo Mojtaba asumió el liderazgo en medio de versiones sobre heridas sufridas durante esos operativos y una notable ausencia pública posterior.
Además de los nombres difundidos, Washington también busca información sobre otras figuras relevantes del aparato estatal iraní, como el ex jefe de seguridad Alí Larijani, el ministro de Inteligencia Esmail Jatib, el ministro del Interior Eskandar Momeni y funcionarios cercanos al entorno del líder supremo.
El gobierno estadounidense sostiene que el CGRI es responsable de múltiples ataques en los que murieron ciudadanos norteamericanos y lo mantiene catalogado como organización terrorista extranjera. En ese sentido, también responsabiliza a Irán por supuestos planes para atentar contra el expresidente Donald Trump y otros funcionarios, en represalia por la muerte del general Qasem Soleimani en 2020.
Por su parte, desde Teherán rechazan estas acusaciones y aseguran que se trata de maniobras políticas sin fundamento, utilizadas por Washington para justificar sanciones y presiones internacionales.
Con recompensas millonarias, acusaciones cruzadas y un escenario geopolítico cada vez más tenso, el conflicto entre ambos países suma un nuevo capítulo que vuelve a poner en alerta a la comunidad internacional.
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