
En una jornada determinante para la agenda legislativa del Gobierno de Javier Milei, la mesa política se reunió este martes en Casa Rosada para terminar de perfilar el texto de la reforma laboral que será debatido en el Senado de la Nación este miércoles. El encuentro contó con la presencia de los principales referentes del oficialismo y tiene como objetivo consolidar una estrategia de aprobación que incluya acuerdos con aliados y bloques dialoguistas.
La reunón fue encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto al jefe de Gabinete Manuel Adorni, la senadora Patricia Bullrich, el ministro del Interior Diego Santilli, el ministro de Economía Luis Caputo, el titular de la Cámara de Diputados Martín Menem y otros asesores clave.
Uno de los principales focos de la reunión fue la discusión sobre el artículo del proyecto que propone una reducción del impuesto a las Ganancias para sociedades, una medida que generó resistencia entre gobernadores por su impacto fiscal y en la coparticipación. Aunque el Gobierno evaluó posibles cambios o incluso la eliminación de ese capítulo para asegurar apoyos provinciales, diferentes voceros oficiales sostienen que está todo en análisis y que cualquier modificación dependerá del avance de las negociaciones.
En paralelo, el oficialismo trabaja con bloques aliados para ajustar otros puntos sensibles del texto, con la intención de llegar al Senado con un proyecto que logre la media sanción y pueda seguir su trámite en la Cámara de Diputados. En las últimas horas, la jefa del bloque oficialista en el Senado afirmó que se alcanzó “un acuerdo muy sólido” con varios legisladores para avanzar con la iniciativa, aunque subsisten tensiones sobre artículos específicos.
El debate en el Senado se anticipa tenso y conflictivo: sectores sindicales, incluidos la CGT y gremios del transporte, han convocado movilizaciones y medidas de fuerza en rechazo a la reforma, que consideran una amenaza a derechos laborales. Las negociaciones se intensifican en las horas previas a la sesión, con la Casa Rosada buscando equilibrar la necesidad de impulsar cambios estructurales con la construcción de mayorías políticas amplias.
La reunión de hoy marca el inicio de una semana decisiva para el Gobierno, que busca consolidar uno de sus principales objetivos legislativos para 2026, en medio de un calendario donde también se proyecta el tratamiento de otras iniciativas de alto impacto social.
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