
El cronograma oficialista en el Congreso se mueve a paso redoblado. Apenas unas horas después de que los diputados le dieran media sanción al proyecto modificado, la actividad se traslada a la Cámara Alta. La estrategia de la jefa de bancada, Patricia Bullrich, apunta a validar la eliminación del artículo sobre licencias médicas que se negoció en Diputados y dejar el texto listo para su votación final.
Si el oficialismo logra el dictamen este viernes 20 de febrero, quedará habilitado el camino para que el 27 de febrero se convierta en una fecha histórica para la gestión libertaria. Ese día, el Senado no solo buscaría sancionar la reforma laboral, sino también el nuevo Régimen Penal Juvenil, cerrando un paquete de leyes clave antes de la Asamblea Legislativa del domingo 1 de marzo.
Los ejes de la transformación laboral
A pesar de que el Senado ya le había dado un primer visto bueno el pasado 12 de febrero con 42 votos a favor, los cambios introducidos en la Cámara de Diputados obligan a esta nueva revisión. El proyecto que el Gobierno busca blindar incluye:
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Convenios Colectivos: Cambios profundos en el sistema de asociaciones sindicales y en la vigencia de los contratos.
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Derecho a huelga: Limitaciones estrictas para los servicios públicos considerados esenciales.
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Indemnizaciones: Una reducción en el cálculo de las mismas y la creación del Fondo de Asistencia Laboral para financiar los despidos.
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Jornada flexible: La implementación del “banco de horas” para compensar tiempo trabajado en lugar de abonar horas extras.
Alianzas y quórum
El oficialismo confía en repetir el escenario de la semana pasada, donde contó con el respaldo de los bloques dialoguistas para imponerse sobre los 30 votos de la oposición. La eliminación del polémico artículo 44 —que habilitaba la baja de salarios por accidentes ajenos al trabajo— habría terminado de allanar el camino para que los senadores que responden a los gobernadores acompañen la firma del despacho esta mañana.
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