
Un zorro enano de Cozumel, considerado uno de los cánidos más raros del planeta y catalogado en peligro crítico de extinción, fue registrado nuevamente en México luego de más de dos décadas sin avistamientos confirmados. El hallazgo fue publicado por la revista científica Neotropical Biology and Conservation, que difundió evidencia fotográfica del ejemplar encontrado en una reserva de la isla caribeña.
El redescubrimiento ocurrió en la isla de Cozumel, en el estado mexicano de Quintana Roo, y corresponde al primer registro confirmado de la especie en más de 20 años. Hasta ahora, la única evidencia física de este animal se limitaba a restos subfósiles y a un avistamiento indirecto reportado en 2001.
La investigación fue realizada por Travis D. Bayer, Maggie A. McGreal y A. Rafael Chacón D., quienes documentaron el rescate de un macho adulto localizado el 14 de septiembre de 2023 tras varios reportes de vecinos que alertaron sobre la presencia de un zorro desorientado cerca del kilómetro 29 de la carretera costera de la isla.
El animal fue encontrado por personal de la Fundación de Parques y Museos de Cozumel, que respondió a los avisos de la comunidad local.
Luego de permanecer bajo observación y someterse a una evaluación sanitaria completa, el zorro fue liberado tres días después, el 17 de septiembre de 2023, en la Reserva Estatal Laguna Colombia, una zona elegida por sus condiciones favorables y por estar alejada de los riesgos asociados al tránsito vehicular.
Según los investigadores, el ejemplar pertenece al grupo identificado como Urocyon sp., una población única que habita la isla desde hace miles de años.
Los autores explicaron que el prolongado aislamiento geográfico de la población favoreció una marcada diferenciación respecto del zorro gris continental. De acuerdo con las estimaciones publicadas en el estudio, el zorro enano de Cozumel mide entre un 60% y un 80% del tamaño de sus parientes continentales.

Los restos subfósiles encontrados en la isla sugieren incluso que la presencia de esta población podría ser anterior a la llegada de los primeros asentamientos mayas. Los científicos sostienen que ese aislamiento derivó en un proceso de enanismo insular, un fenómeno evolutivo frecuente en especies que permanecen durante largos períodos en territorios reducidos y aislados.
A pesar de estas diferencias, el zorro de Cozumel nunca fue descrito formalmente como una especie independiente ni recibió una clasificación taxonómica propia.
El hallazgo también volvió a poner el foco sobre las amenazas que enfrenta el animal. Los investigadores advierten que los hábitats del sur de Cozumel se encuentran bajo una presión creciente debido al cambio de uso del suelo, el avance del desarrollo urbano, la presencia de especies invasoras y el impacto de fenómenos naturales.
Por esa razón, la comunidad científica considera que la especie se encuentra muy cerca de desaparecer. “Solemos pensar que la extinción es algo dramático y evidente, pero en realidad puede ocurrir de forma gradual y silenciosa, especialmente en el caso de especies raras que viven en hábitats remotos o poco estudiados”, afirmó Travis Bayer en la publicación.
El investigador remarcó además que el redescubrimiento no significa que la especie esté fuera de peligro. “El redescubrimiento del zorro aún no es un éxito rotundo en materia de conservación, pero representa una segunda oportunidad”, señaló.
Tras el hallazgo, una de las principales preocupaciones de los especialistas es determinar cuántos zorros continúan habitando la isla y cuál es su distribución actual. Hasta el momento, no existen datos concretos sobre el tamaño de la población ni sobre sus hábitos ecológicos.
“El mayor desafío al que se enfrenta el zorro de Cozumel es que aún no sabemos casi nada sobre él, incluyendo el tamaño de su población restante, su distribución o su ecología”, advirtió Bayer. “Esa incertidumbre por sí sola es peligrosa, porque dificulta enormemente su conservación efectiva”, agregó.
Comentarios