
El gobierno de la provincia de Santa Fe anunció una regulación del uso del teléfono celular en las escuelas que incluirá la prohibición de su utilización en el nivel inicial y primario, mientras que en la escuela secundaria se permitirá solo cuando forme parte de actividades pedagógicas definidas por los docentes. La medida forma parte del Programa de Educación Digital, presentado este miércoles en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno de Santa Fe.
La iniciativa fue detallada por el ministro de Educación provincial, José Goity, y contó con la exposición del psicólogo rosarino y concejal de Rosario Lucas Raspall, quien explicó los fundamentos de la propuesta y los desafíos que plantea el uso temprano de dispositivos digitales en la infancia.
Según indicó Raspall, la regulación establece que los celulares no podrán utilizarse en el nivel inicial ni en la primaria, mientras que en el nivel secundario se habilitarán únicamente cuando exista una propuesta pedagógica concreta. “La docente o el docente puede liderar una actividad con propósito pedagógico anclado en la currícula y entonces ahí sí los chicos pueden usar el teléfono para trabajar en ese mundo digital y aprender a utilizar herramientas”, explicó.
El especialista remarcó que el programa busca ir más allá de la discusión sobre permitir o prohibir dispositivos. En ese sentido, señaló que el objetivo central es formar a los docentes de todos los niveles obligatorios para enseñar a usar la tecnología de manera responsable, crítica, ética y creativa. “Hoy el desafío ya no es solo el acceso a Internet, sino la brecha en el acompañamiento y en la educación digital que reciben los chicos”, advirtió.
En la práctica, cada escuela podrá definir cómo organizar la restricción de los teléfonos durante la jornada escolar. Algunas instituciones podrían optar por que los alumnos los guarden en la mochila, mientras que otras podrían implementar lockers, canastos o sistemas similares para evitar su uso recreativo durante las clases. Desde el Ministerio también se promueve que los dispositivos no se utilicen durante los recreos, aunque esa decisión final quedará en manos de cada establecimiento.
Raspall también alertó sobre el creciente uso temprano de celulares entre niños y niñas. Según datos mencionados durante la presentación, cuatro de cada diez chicos en Argentina tienen su primer teléfono antes de los nueve años, y el promedio de uso diario alcanza las siete horas. Frente a ese escenario, sostuvo que la protección en el entorno digital requiere una responsabilidad compartida entre el Estado, las escuelas y las familias. “Las niñas, niños y adolescentes pueden ser víctimas en el entorno digital las 24 horas si no existe protección real”, advirtió.

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