
Desde que pisó el escenario, el showman boricua impuso un clima electrizante con su voz y esa presencia magnética que pone a todos de pie. La segunda noche de la gira “Ricky Martin Live 2026” en el país, tuvo lugar en el Autódromo de Rosario, con localidades que se agotaron a pocas horas de comenzar la venta.
A las 18 abrieron las puertas para albergar a las 17.000 personas que asistieron al concierto del año, que inició puntualmente a las 21. La temperatura de la noche subió cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de “Pégate”, con una ovación que recibió al multipremiado latino. Vestido todo de negro, RICKY MARTIN apareció en el escenario para bailar y gozar durante dos horas con su sabor caribeño.
Siguiendo al ritmo del “1, 2, 3, un pasito pa’lante María”, la gente conectó rápidamente con las canciones que musicalizaron sus vidas. El concierto fue arrollador, con una puesta en escena de gran nivel. Sobre el escenario, la maravillosa banda en vivo se combinó con coreografías. La iluminación, las pantallas y la estética visual fueron mutando en sintonía con cada tema, generando climas distintos y evocando emociones en los fans que lo siguen desde hace décadas.
La velada alcanzó uno de sus momentos más memorables cuando el puertorriqueño propuso al público viajar a través de baladas icónicas, como si la radio volviera a sintonizar aquellos hits que marcaron a toda una generación. «Muchas gracias Rosario, son una maravilla», dijo Ricky conmovido mientras cantaba un himno de los 90, “Fuego De Noche, Nieve De Día”.
Los fans bailaron y cantaron con entrega absoluta, en una fiesta que se hizo sentir con fuerza en cada rincón del predio. Este tour es una celebración de su gran legado cultural y musical, que sigue inspirando a personas globalmente.
El repertorio recorrió distintas etapas de su carrera, con clásicos románticos infaltables como “Te Extraño, Te Olvido, Te Amo”, hits a puro ritmo como “She Bangs” y “La Mordidita” hasta la emblemática “Livin’ La Vida Loca”.
La bomba latina demostró amor y gratitud al público en varias ocasiones. Terminando “Vente Pa’Ca”, bajó del escenario a saludar a los fans que estallaron de emoción. Cerrando la noche más fogosa de otoño, comenzó a caer una ligera lluvia que acompañó los últimos temas, sumándole mística a este momento inolvidable, como si fuera un efecto especial planeado.
Ricky llegó a la última canción, “Cup Of Life”, el tema del Mundial de Francia ‘98. Agradeció a sus fanáticos luego de dar un show brillante, dejando en claro su lugar en lo más alto de la música latina a nivel mundial.
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