
En medio del clima de tensión que atraviesa al fútbol argentino por las polémicas que rodean a la dirigencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el mediocampista de la Selección argentina Rodrigo De Paul salió a marcar una postura clara y buscó desligar al plantel de cualquier lectura política.
El volante campeón del mundo expresó su preocupación por el contexto social y fue contundente al referirse a las discusiones públicas que se instalaron en torno al seleccionado nacional y a la figura del presidente de la AFA, Claudio Fabián Tapia.
“Que quede claro que nosotros somos jugadores de fútbol, venimos a jugar al fútbol. Nosotros no hacemos política, nosotros no entendemos de esos lugares”, afirmó De Paul, en declaraciones en las que buscó separar al plantel de cualquier posicionamiento partidario.
El mediocampista remarcó que la función de los futbolistas está exclusivamente ligada al rendimiento deportivo y a la representación del país dentro del campo de juego. “Quienes tienen que hacerlo, valga la redundancia, son los políticos y nosotros somos jugadores de fútbol. Nos gusta que nos juzguen por lo que hacemos dentro de una cancha”, sostuvo.
En esa misma línea, el referente albiceleste insistió en que la prioridad del grupo es defender la camiseta nacional: “Siempre vamos a tratar de defender la camiseta de la Selección Argentina, en el lugar que luchamos tanto por tener, y defenderlo dentro de una cancha. Esa es la línea que bajan los referentes”.
Más allá del plano estrictamente futbolístico, De Paul también dejó una reflexión sobre la coyuntura social del país. Reconoció que le genera “enojo” observar una sociedad fragmentada y llamó a una mayor cohesión. Según expresó, le preocupa ver a un país que, en lugar de unirse, “se destruye”.
Las declaraciones se dieron en el marco de la actividad reciente del seleccionado argentino, que viene de conseguir dos victorias consecutivas: 2-1 frente a Mauritania y 5-0 ante Zambia, resultados que reforzaron el buen presente del equipo.
En este contexto, varios futbolistas del plantel se vieron salpicados por el rechazo público hacia la conducción de la AFA, especialmente por las controversias que rodean a Tapia, lo que derivó en cuestionamientos y especulaciones sobre una supuesta cercanía con la dirigencia. Frente a ese escenario, De Paul buscó cerrar filas y dejar en claro que el plantel pretende mantenerse al margen de la disputa.
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