
El debut con victoria ante Talleres en el Coloso Marcelo Bielsa debió haber traído pura tranquilidad, pero en Newell’s el clima está lejos de ser calmo. A pocas horas del choque contra Independiente en Avellaneda, una bomba sacudió la agenda rojinegra: versiones periodísticas fuertes indicaban que Frank Darío Kudelka estaba evaluando seriamente dar un paso al costado. ¿El motivo? Un profundo malestar por la falta de caras nuevas en el equipo.
Sin embargo, para apagar el incendio rápido, desde la cúpula dirigencial del club y el propio círculo íntimo del entrenador le bajaron el tono a la crisis. Aseguran que, si bien las fricciones por el armado del equipo existen, su continuidad no está en riesgo y el proyecto sigue en pie.
Un plantel demasiado corto
El resquemor del técnico viene gestándose desde antes del arranque del torneo. Kudelka entiende la billetera flaca de la institución, pero siente que el esfuerzo no alcanzó. Tras ganarle a la “T”, no se guardó nada y mandó un mensaje claro: el equipo quedó numéricamente muy justo.
El entrenador fue al hueso respecto a la política de contrataciones y el rol de las gerencias deportivas. Dejó en claro que quiere tener peso en las decisiones:
“Entiendo que hoy todo pasa por la figura del mánager, pero las negociaciones tienen que ir de la mano con las necesidades del plantel y mi idea de juego. Al final del día, el que pone la cara por el equipo soy yo. Soy respetuoso, pero no acepto que me impongan cualquier cosa”.
Además, hizo una comparación odiosa pero real para graficar la desventaja competitiva de Newell’s. Remarcó que otros clubes, como el propio Talleres, sacaron la chequera, gastaron millones de dólares y armaron los equipos en tiempo récord, algo que por Rosario brilló por su ausencia. “Nuestras posibilidades de sumar jugadores se vieron limitadas netamente por una cuestión de plata, no por falta de gestión”, sinceró el DT frente a los micrófonos.
Rompecabezas armado a las apuradas para ir a Avellaneda
Para sumarle más dramatismo a la previa, el costo físico del partido contra los cordobeses fue altísimo. Kudelka tiene que armar un verdadero rompecabezas para visitar a Independiente este jueves por la noche, ya que la enfermería quedó completa.
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Bajas sensibles: Jerónimo Gómez Mattar, Rodrigo Herrera y Marcelo Esponda quedaron fuera de carrera por distintas molestias.
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El caso de Martín Ortega: Terminó el último partido jugando literalmente en una pierna, improvisado como centrodelantero porque ya no quedaban cambios, y lógicamente fue descartado.
Frente a este panorama desolador, el cuerpo técnico tuvo que mirar a las inferiores. La solución de emergencia fue subir a Tomás Viola, un juvenil polifuncional que puede hacer toda la banda derecha y que acaba de poner la firma en su primer contrato profesional.
Con los once todavía por definirse tras la última práctica en Bella Vista, el plantel arma las valijas hacia Buenos Aires. Kudelka sigue firme en el banco, pero el ruido en el Parque de la Independencia todavía se siente.
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