
El Gobierno de Santa Fe avanza con un plan de obras de infraestructura en el Centro Regional de Salud Mental “Dr. Agudo Ávila” de Rosario, con el objetivo de adecuar las instalaciones al nuevo paradigma de atención integral en salud mental.
Las intervenciones técnicas representan una inversión superior a los 296 millones de pesos y se enfocan principalmente en la modernización completa del sistema eléctrico del predio y en la rehabilitación del sector del comedor, con el fin de garantizar condiciones edilicias seguras y de calidad tanto para los usuarios como para los equipos de salud.
Durante una recorrida por el establecimiento, la ministra de Salud provincial, Silvia Ciancio, remarcó el sentido de las obras dentro de la política sanitaria del gobierno. “Estas obras son el reflejo de un compromiso asumido por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro para que la salud mental sea un eje prioritario de la salud pública. No estamos realizando intervenciones aisladas, sino que estamos transformando efectores de referencia, que eran monovalentes, hacia un modelo de atención integral de la salud, asegurando que el acceso a la atención sea digno y en espacios cuidados”.
Obras que transforman
El Ministerio de Salud, a través de proyectos elaborados por la Dirección de Arquitectura, ejecuta actualmente una nueva instalación eléctrica general para todo el predio del Agudo Ávila, con una inversión de 127 millones de pesos.
Los trabajos contemplan la colocación de tableros generales de baja tensión y de transferencia automática, la adecuación de la sala de máquinas y el tendido subterráneo del cableado para reemplazar conexiones obsoletas.

En ese sentido, el director del área, Lisandro Vaccaro, explicó que las tareas apuntan a resolver problemas estructurales de larga data. “Después de décadas sin intervención, iniciamos estas obras abocándonos en una primera etapa a la parte eléctrica. Se mejoró toda la cabina y se realizó un cableado subterráneo para reemplazar viejos cables de tela que tenían más de 100 años. Son obras que quizás no se ven, pero son sumamente necesarias para poder avanzar luego en otros sectores del edificio”.
Además, el funcionario detalló las tareas que se realizan en otro sector del predio. “En el comedor estamos realizando una refuncionalización interna con revoques nuevos, impermeabilización de cubiertas y reparación de cielorrasos. Se trata de una intervención de 169 millones de pesos que incluye reemplazos de aberturas, pisos, instalación eléctrica y luminarias y la instalación de agua, gas y acondicionadores de aire para todo el sector, conservando el patrimonio histórico, como es el tejado característico del edificio”.
Salud mental, una dimensión clave
Las reformas edilicias forman parte de un plan estratégico del Gobierno provincial orientado a fortalecer los dispositivos de internación y los procesos de externación en el sistema de salud mental.
En esa línea, la subsecretaria de Salud Mental, Liliana Olguín, señaló que los trabajos se integran a una transformación más amplia del sistema. “Esta planificación permite avanzar en la transformación de la atención. Estamos trabajando también en la Colonia de Oliveros, en el Mira y López y en casas asistidas, que son clave para la calidad de vida de los usuarios. Estas obras no son parches para que algo se vea bien, son parte de una política de Estado que está cambiando el modelo de atención en Santa Fe”.
Por su parte, el director del Centro Regional de Salud Mental, Rodrigo Ferrante, destacó el impacto de las mejoras en el funcionamiento cotidiano del efector. “Eran obras absolutamente necesarias que representan una gran inversión. La modernización eléctrica permite proyectar la climatización e informatización del hospital, mientras que la recuperación del comedor genera un ambiente adecuado para la preparación de alimentos y para que los pacientes puedan habitar un espacio digno”.
De la recorrida también participaron el secretario de Gestión y Fortalecimiento Institucional, Gonzalo Chiesa; la directora provincial de Salud Mental, Victoria Mancini; y la subdirectora de la institución, Natacha Loiácono.
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