
La defensa del biodiésel argentino frente a las nuevas regulaciones de la Unión Europea reunió a funcionarios nacionales, autoridades de Santa Fe y representantes de la industria aceitera durante el Santa Fe Business Forum. El encuentro sirvió para coordinar una estrategia común ante las restricciones que podrían afectar el ingreso del biocombustible al mercado europeo, uno de los principales destinos para las exportaciones argentinas.
El panel “La defensa del biodiésel argentino en la Unión Europea” contó con la participación de Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería; Gustavo Idígoras, titular de Ciara-CEC; y Georgina Losada, secretaria de Comercio Exterior de Santa Fe.
Brun destacó la articulación entre los distintos sectores y planteó que la estrategia no debe limitarse a cuestionar las normas una vez implementadas, sino también intervenir en su elaboración.
En ese sentido, aseguró: “Estoy acompañado por dos personas con las que venimos trabajando en una ‘estrategia argentina’, como le llamo yo, porque articula a Nación, Provincia y sector privado. El biodiésel argentino es extremadamente competitivo; históricamente hemos recibido medidas paraarancelarias y tuvimos que asumir juntos medidas ante la Organización Mundial del Comercio. Defender un mercado no consiste solamente en frenar una mala regla, sino en estar sentados a la mesa donde se diseñan las nuevas reglas. El riesgo inmediato está frenado, pero la discusión no está cerrada: tenemos un enorme margen de maniobra gracias a una estrategia basada en datos científicos y en la producción de soja de Argentina”.
Desde el sector empresario, Idígoras advirtió que una eventual pérdida del mercado europeo tendría consecuencias que excederían a las plantas de biodiésel y alcanzarían a toda la cadena de la soja.
“El biodiésel es el último eslabón de la cadena de valor de la soja, cuya capacidad instalada es la mayor del mundo y es el principal generador de divisas de la Argentina. Rosario es la capital mundial del biodiésel, pero hoy se usa solo el 15 % de esa capacidad. Perder el mercado europeo generaría un efecto derrame negativo sobre toda la actividad”, sostuvo.
Santa Fe concentra más del 80% de la capacidad instalada de biodiésel del país, por lo que el conflicto comercial tiene un impacto directo sobre la estructura productiva de la provincia. En ese sentido, Losada señaló que la administración provincial trabaja junto con las empresas para presentar evidencia que respalde el desempeño ambiental de la producción local.
“Hicimos una mesa de trabajo conjunta con el sector privado para demostrar técnicamente que la medida europea no tiene sustento científico. Santa Fe cuenta con los más altos estándares ambientales y de trazabilidad; por eso salimos a defender la competitividad de nuestras empresas y a exigir que se reconozcan las medidas compensatorias que la provincia ya aplica”.
El frente diplomático con Bruselas
La estrategia provincial también incluye gestiones ante las autoridades europeas. El gobernador Maximiliano Pullaro mantuvo una reunión bilateral con el embajador de la Unión Europea en Argentina, Erik Høeg, y coordinó acciones con el canciller Pablo Quirno para intentar preservar el acceso del biodiésel argentino al bloque.
El planteo santafesino sostiene que las exigencias ambientales europeas pueden convertirse, en la práctica, en barreras paraarancelarias para la producción argentina.
Los informes científico-ambientales presentados ante las autoridades de Bruselas buscan demostrar que el biodiésel producido en el cordón agroindustrial santafesino no implica avance sobre bosques nativos y permite reducir alrededor de un 70% las emisiones de gases de efecto invernadero frente a los combustibles fósiles.
Para Pullaro, la defensa del mercado europeo debe complementarse con una política nacional que permita recuperar capacidad de producción y ampliar el uso de biocombustibles dentro del país.
En esa línea, el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, reclamó una nueva legislación nacional para el sector.
“Esta normativa no solo debe elevar el corte obligatorio actual que termine con la importación de gasoil y ponga en pleno funcionamiento las plantas de Biodiesel locales, sino también contemplar un esquema de segmentación de mercados para el biodiésel similar al que rige en la industria del bioetanol y que incorpore incentivos para tecnologías de vanguardia como el combustible sustentable de aviación (SAF) y el diésel renovable (HVO)”.
Puccini también destacó el peso que tuvo la presencia conjunta del Gobierno nacional, la Provincia y las empresas del complejo agroindustrial en el foro.
“La presencia conjunta de Cancillería y de los principales actores de la cadena agroindustrial en el foro consolidó a Santa Fe como el epicentro indiscutido en la fijación de la agenda energética y de comercio exterior de la Argentina ante el mundo”.
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