
Rosario Central cerró este miércoles una de las iniciativas de marketing con mayor carga emotiva de los últimos años. Con la puesta en marcha del nuevo sistema lumínico LED de última generación, el club puso a disposición de los socios los antiguos focos que custodiaron el césped del Gigante durante casi medio siglo. El éxito fue total: antes del cierre del horario comercial, la institución confirmó que ya no quedan unidades a la venta.
Estas lámparas no solo cumplían una función operativa, sino que representaban un valor simbólico incalculable para la historia del fútbol argentino. Instaladas originalmente para la Copa del Mundo de 1978, fueron testigos de la consagración de la Selección Argentina en Arroyito, además de iluminar los títulos locales e internacionales del Canalla y las noches de Copa Libertadores.

La comercialización comenzó este miércoles 14 de enero a las 10:00 de la mañana con un precio fijado en $100.000 por unidad. Para garantizar una distribución equitativa entre los interesados, la dirigencia limitó la compra a un máximo de dos lámparas por persona. Cada comprador recibió, junto con la estructura física, un certificado oficial que acredita la procedencia y autenticidad de la pieza como parte del patrimonio histórico del club.

Desde la Tienda Oficial informaron que la demanda superó ampliamente las expectativas iniciales, generando filas de hinchas que buscaron asegurar su “pedazo de historia” ni bien abrieron las puertas. La recaudación de esta venta, según trascendió, se reinvertirá en las obras de modernización que el club lleva adelante en el predio y en el propio estadio de cara a la temporada 2026.
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