Se entregó Ariel Cabrera en la Agencia de Investigación Criminal. Es uno de los dos acusados por el crimen de Ivana Garcilazo. Fue después de estar casi dos semanas prófugo tras el asesinato de la fanática de Rosario Central tras el clásico disputado en el Gigante de Arroyito.
El hombre se había fugado luego de que se publiquen los videos en los que se lo ve corriendo luego de cometer el crimen. El hombre había ido a trabajar al club Social Lux luego del clásico entre Central y Newell’s con normalidad pero de un día al otro no apareció más.
Damián Reifenstuel y Ariel Cabrera son los dos principales acusados de asesinar de un piedrazo a Ivana Garcilazo minutos después de que terminara el clásico de la ciudad el pasado 30 de septiembre. En este contexto, Gabriel Pennise dialogó con Franco Scala -presidente de Social Lux-, donde Cabrera se desempeñó como profesor hasta hace algunos pocos días.
Con respecto a la vida privada del acusado por el crimen de la hincha de Central, Scala detalló: “Nuestra primera reacción fue de asombro, sorpresa y decepción. Ariel hacía bastantes años que estaba en el club y nunca imaginamos que pudiera estar metido en un problema así”.
“Siempre tuvimos una relación excelente, nunca tuvimos ninguna situación ni cercana a lo que pasó ahora. De hecho recibí mensajes de árbitros de ARF y coordinadores de otros clubes, que lo conocían por el ámbito laboral, que como nosotros nunca pensaron que podía estar metido en esto. Es una sorpresa total”, agregó.
Además, el presidente de Social Lux sostuvo: “Hace siete años que estaba acá, no dejamos de asombrarnos porque era un profesional en su trabajo, estando al pie del cañón e interfiriendo y hablando con padres y madres para calmar situaciones de violencia. Es una locura que ahora esté implicado en una cosa como esta”.
“En su labor diaria nunca tuvo una mala actitud para nada. Uno sabía que era hincha de Newell’s pero no era barrabrava ni nada de eso”, apuntó.
“El clásico fue un sábado y al día siguiente estuvo todo el día en el club coordinando a las inferiores y trabajando como preparador físico de la primera. El viernes pasado sufrimos la pérdida de un nene de inferiores y él estuvo en el velorio. Lo que estamos viviendo en el club es una gran decepción, da bronca que tenga que salir a hablar de una persona por lo que hizo con su vida privada”, añadió.
Por último, Franco Scala explicó: “Si hubiese pasado algo similar durante todo su proceso, él no estaría en el club. Nosotros tomamos la decisión como comisión directiva de alejar a los violentos y aplicarles derecho de admisión. En nuestro club no vamos a permitir nada de eso”.

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