
La batalla legal entre Wanda Naray Mauro Icardi tomó un nuevo giro tras la audiencia de divorcio celebrada recientemente en Milán. Lo que inicialmente parecía avanzar hacia una disolución relativamente rápida del vínculo, se frenó y se postergó para el 25 de marzo, ya que aún no hay acuerdo entre las partes sobre los términos económicos y patrimoniales del proceso.
Según la periodista Marina Calabró, el conflicto central radica en que Wanda Nara reclamó “dos millones de euros” como compensación económica, mientras que Mauro Icardi, delantero del Galatasaray, presentó su facturación detallada y se opone firmemente a esa cifra. La jueza ha decidido posponer la resolución final para darles más tiempo a intentar llegar a un acuerdo.
“El tribunal quiere que se pongan de acuerdo por las buenas, pero si no lo logran, la justicia fijará una cifra que deberá pagarse, ya sea en un único pago o en cuotas mensuales hasta que Wanda contraiga un nuevo matrimonio o hasta su fallecimiento”, explicó Calabró, reflejando la complejidad de la negociación.
En el expediente, Icardi sostiene que Wanda es “plurimillonaria” y que busca revisar la división de bienes, un pedido que la jueza podría no admitir debido a que ese aspecto ya habría sido resuelto años atrás en un acuerdo previo.
Mientras tanto, la nueva fecha para la audiencia clave se mantiene en agenda y todo indica que, si no hay consenso entre las partes, la justicia deberá intervenir para dictaminar los términos del divorcio definitivo. La prolongación del proceso también podría influir en futuros movimientos personales y sentimentales de ambos protagonistas, incluido el posible vínculo de Icardi con la actriz Eugenia Suárez.
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