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Policiales

Se subió como pasajero y terminó imputado: prisión preventiva para el acusado de balear a un chofer de Uber en Rosario

La Justicia dictó prisión preventiva para un hombre señalado como uno de los tiradores que intentó matar a un conductor el 18 de enero en República de la Sexta. La víctima recibió un disparo en la cabeza y aún sufre graves secuelas.

Un hombre de 34 años quedó en prisión preventiva acusado de haber sido pasajero y uno de los tiradores que balearon a un chofer de Uber durante un presunto intento de robo ocurrido el 18 de enero en barrio República de la Sexta, en Rosario. La víctima, Alexis Galván, de 29 años, recibió un disparo en la cabeza al finalizar el recorrido y, aunque sobrevivió, enfrenta severas secuelas neurológicas y dificultades motrices.

La medida fue dispuesta este viernes por la jueza Melania Carrara, quien convalidó la imputación presentada por la fiscal Marisol Fabbro, a cargo de la investigación junto a la Unidad de Violencias Altamente Lesivas (Uval). El sospechoso, Alexis Ezequiel Coria, fue acusado como coautor de tentativa de homicidio agravado y portación de arma de fuego.

El viaje que terminó a los tiros

Según reconstruyó la Fiscalía, la madrugada del 18 de enero encontró a Galván trabajando a bordo de su Chevrolet Prisma. Cerca de las 2.56 levantó a un pasajero en Lozzia al 6300 A, en barrio Magnano, en el extremo sur de la ciudad. El recorrido continuó por Lozzia, Caupolicán, Ayacucho, Circunvalación y luego 27 de Febrero.

El destino fijado por el pasajero —identificado en la investigación como Coria, quien cuenta con antecedentes por portación de arma y robo calificado— era un sector profundo de República de la Sexta. Sin embargo, según el propio Galván pudo relatar con dificultad, en los últimos metros el hombre le pidió desviar el trayecto para buscar a un amigo en Esmeralda al 2000.

Allí, el conductor observó a un grupo de varones en la vereda. Instantes después recibió el disparo en la cabeza y el vehículo terminó incrustado contra un árbol. El pasajero escapó del lugar.

Una policía que arribó primero a la escena declaró: “El auto había impactado contra un árbol. Él estaba consciente, nos dijo su nombre, su DNI y las características de la persona que lo había agredido. Dijo que fue una sola persona, al parecer el autor fue un pasajero. Los vecinos no vieron nada; sólo dos testigos escucharon los disparos y el impacto del auto contra el árbol, pero no vieron al agresor”.

Indicios de cómplices y cinco detonaciones

Para la investigación, Coria no actuó solo. Existen indicios de la presencia de cómplices en el punto de destino. Una cámara de seguridad de la zona registró cinco detonaciones a las 2.56 y captó la voz de un hombre que gritaba: “Vamos, dale que lo matamos, dale, vamos”.

La hipótesis fiscal sostiene que el acusado fue uno de los atacantes que abrió fuego contra el vehículo, en un intento de asalto que casi termina en homicidio.

Dentro del Prisma, los investigadores hallaron el celular de Galván debajo del asiento del conductor y su billetera intacta, con tarjetas, dinero en efectivo y fotos de su hija y de su pareja. Fue justamente una vecina quien asistió al herido y avisó a la familia antes de la llegada policial.

El impacto contra el árbol provocó la activación de los airbags y daños visibles en el rodado. Además, se constataron impactos de arma de fuego en la parte inferior de la puerta del conductor y en una cubierta delantera.

Galván trabajaba como chofer de Uber desde hacía aproximadamente dos años, actividad que representaba un ingreso complementario. Hasta diciembre se desempeñaba como vendedor en la empresa Terrabusi y tenía el proyecto de instalar una peluquería en su casa. Según declararon sus familiares, no tenía conflictos ni enemistades que pudieran explicar un ataque dirigido.

El padre de la víctima, policía retirado, aportó su mirada sobre lo sucedido: “Alexis siempre fue un chico avispado, por lo que creo que se dio cuenta de que lo quisieron robar, arrancó el auto y fue cuando le tiraron”.

Hoy, el joven continúa en proceso de recuperación, con dificultades para moverse y para relatar lo ocurrido, secuelas directas del disparo que recibió en la cabeza.

Detención e imputación

La investigación logró ubicar días atrás a Coria, quien —según se indicó— se encontraba pernoctando en la plaza Sarmiento, en el centro rosarino, al saberse buscado por la Justicia. Para la Fiscalía, no hay dudas de que fue quien solicitó el viaje y participó del ataque armado. Con las evidencias reunidas, la jueza Carrara avaló la imputación y dictó prisión preventiva, mientras continúa la búsqueda de posibles cómplices.

El caso sigue bajo investigación para determinar la participación de otros implicados en el intento de asalto que dejó a un joven conductor al borde de la muerte.

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