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Todo Show

Siete estrenos llegan el último jueves de este enero caluroso

El cine se presenta como una gran opción para pasar el agobiante verano rosarino. Hay terror, comedia, una nominada al Óscar, animación y acción para una renovación completa de la cartelera de la ciudad. Las siete reseñas, aquí debajo.

En “Ayuda” Raimi recupera la acidez y la capacidad de provocación de sus mejores trabajos en una tragicomedia negrísima que es al mismo tiempo una historia de supervivencia en condiciones extremas y una mirada despiadada a los abusos laborales, el machismo y la lucha de clases. También llegan “Corazones jóvenes”, “Sirat”, “Alerta extinción”, “Comunión de sangre”, el documental “Melania” y la animada “Gran premio a toda velocidad”. Aquí una selección de reviews para elegir que ir a ver al cine. Porque el cine se ve en el cine, como dijo el viejo Stellan cuando ganó el Globo de Oro al mejor actor de reparto por “Valor Sentimental”.

“¡Ayuda!”

Con películas como  la trilogía de Evil Dead, Crimewave (La fiesta del crimen) y Darkman: El rostro de la venganza, Sam Raimi se convirtió en los años ’80 y ’90 en un director de culto. Luego incursionó en tres entregas de la saga de El hombre araña (2002, 2004 y 2007) para más tarde estrenar films como Arrástrame al Infierno (2009) y Oz, el poderoso (2013). Durante la década siguiente solo rodó cortos y episodios de distintas series hasta que en 2022 hizo para Marvel Doctor Strange en el Multiverso de la Locura.

Precisamente porque se trata de un realizador amado por varias generaciones de cinéfilos, pero al mismo tiempo con pocas y no demasiado estimulantes películas concretadas en los últimos 15 años, había bastante expectativa por apreciar el resultado de ¡Ayuda! Y el resultado es más que satisfactorio: no solo es su mejor largometraje desde Arrástrame al Infierno sino que se ubica entre las sátiras sociales más impiadosas y divertidas a la vez producidas en los últimos tiempos en Hollywood. Toda una (agradable) sorpresa, sobre todo si se tiene en cuenta que los coguionistas Damian Shannon y Mark Swift llegaban con filmografías que más bien parecían prontuarios.

Linda Liddle (Rachel McAdams en uno de los mejores trabajos de su carrera) es empleada del área de Estrategia y Planeamiento de una poderosa consultora. Ella se ocupa con enorme eficiencia del tortuoso análisis de datos y números, pero siempre los méritos se los llevan sus superiores, quienes además se burlan de sus atuendos, sus modales, sus costumbres… De todo, bah. El tan ansiado y largamente prometido ascenso se desvanece cuando asume en la corporación un nuevo jefe llamado Bradley Preston (Dylan O’Brien), que no hace más que despreciarla. Lo cierto es que Bradley necesita de sus habilidades para supervisar una inminente fusión y la suma al avión privado de la compañía. En medio de una tormenta eléctrica, la nave cae al mar y mueren todos los ocupantes, salvo -claro- Linda y Bradley.

Tras ese prólogo, la película cambia no solo de geografía (terminarán en una isla tropical) sino también de tono, de registro y de formas de relacionarse, ya que Linda se mostrará mucho más dúctil y decidida para las tareas de supervivencia que un Bradley demasiado inútil sin las facilidades de la sociedad de consumo y las prerrogativas del capitalismo salvaje que lo forjaron.

La guerra de los Roses, Misery, Náufrago, El triángulo de la tristeza, Lost y el reality Survivor son solo algunas de las referencias que la dupla de guionista recicló y potenció en una comedia de enredos siempre oscura y delirante a la que Raimi le suma irrupciones de un gore propio del cine clase B y muy a tono con el espíritu de sus mejores films.

La fotografía de Bill Pope (Matrix) le saca el jugo a las locaciones en exteriores de Australia y Tailandia, pero la película se resiente un poco cuando se apelan a efectos visuales bastante artificiosos que conspiran contra el verosímil, el naturalismo y el impacto emocional de la historia. De todas formas, el sarcasmo y el talento de Raimi y el despliegue histriónico de McAdams (bien acompañada por un Dylan O’Brien que viene de lucirse por partida doble en La mitad que falta / Twinless) son más que suficientes como para disimular cualquier mínimo traspié que pueda vislumbrarse en las casi siempre deliciosas dos horas de este thriller psicológico tan hilarante como truculento a la vez

DIEGO BATLLE. Otros Cines.

En Las Tipas, Showcase, Hoyts, Cinépolis, Monumental y Del Centro.

“Sirat”

Un hombre acompañado de su hijo llega a una fiesta electrónica en medio de las montañas del sur de Marruecos en busca de su otra hija, desaparecida hace meses. Allí deciden seguir a un grupo de ravers enfilados hacia la última gran rave que se celebrará en el desierto donde esperan encontrarla. Premiada en Cannes y candidata por España al Oscar a Mejor Película Internacional.

La analogía con un tema actual -la primera fiesta es interrumpida por las fuerzas armadas: la idea es deportar a todo el que no debería estar allí- va a quedar en un segundo plano cuando Luis y Esteban sigan, por idea y consejo del chico, a estos ravers un tanto gastados por el tiempo.

Son Jade (Jade Oukid), Tonin (Josh January), Bigui (Richard Bellamy) y Josh (Joshua Liam Herderson) y Stephy (Stefania Gadda), y permiten que el dúo los acompañe en su recorrido por el desierto caliente. La interacción entre personajes tan distintos puede enriquecer a los recién llegados que, bueno, se sienten fuera de lugar porque lo que están observando y viviendo no tiene nada que ver con su idiosincrasia.

Todo marcha razonablemente bien, dentro de lo que uno puede esperar o siquiera imaginar, cuando en la travesía todos aprenden a ayudarse, hasta que pasa algo.

Pero el giro, brusco e inesperado, que pega la película a partir de algo que sucede y que no vamos a spoilear, es como un mazazo en el estómago del público. Es algo devastador, y que transforma a Sirât en una película muy distinta de la que veníamos viendo.

Si Laxe quiso generar un impacto en el espectador, lo consigue. Es devastador.

Y como decíamos, cuesta recuperarse y meterse de nuevo y de lleno en la historia. Porque si los personajes no podrán vivir de la misma manera, las sensaciones que se viven desde la platea estarán más que teñidas, empapadas de lo que se vio.

Sentimientos encontrados, claro, despierta esta nueva colaboración entre Laxe y el cordobés Fillol. Han construido un puñado de seres vulnerables, y en ese andar por la ruta que el público empatice con ellos no es poco.

Lo es todo.

Y Sirât no deja indiferente a nadie.

PABLO SCHOLZ. Clarín.

En el Showcase.

“El Gran Premio a Toda Velocidad”

La joven ratona Edda sueña con coches de carreras. Cuando se acerca el Gran Premio de Europa, aprovecha la oportunidad para participar, conocer su ídolo, desafiar adversidades y ayudar a una empresa familiar de ferias en apuros.

En el Showcase, Las Tipas, Hoyts, Cinépolis y Monumental.

“Alerta extinción”

Una amenaza que no es amenaza, un héroe que no es un héroe, un thriller que da risa pero no es comedia, una película de acción que no tiene acción y que, con mucha generosidad, se la puede llamar película. Esto y más es Alerta extinción, propuesta que se encuadra en esos films inclasificables que disparan una sola pregunta: ¿por qué?

El adolescente entrado en años Travis (Joe Keery) trabaja en un negocio de esos que alquilan depósitos a particulares. Su jefe Griffin (Gavin Spokes), con conducta de dibujo animado, lo deja a cargo del turno noche junto a una nueva compañera, Naomi (Georgina Campbell). Entre conversación y conversación intrascendente, el dúo escucha un ruido extraño detrás de una pared. De puro traviesos la rompen y encuentran lo impensado: una antigua y compleja maquinaria de la NASA. Y es que en ese lugar hubo una instalación gubernamental, en la que se guardaba un peligrosísimo hongo extraterrestre, de esos que se expanden rápido y transforman a humanos en algo parecido a zombies. Los chicos llaman a dicha organización (luego de googlear el teléfono) y dan con Robert Quinn (Liam Neeson), agente experto en el tema por haber lidiado con el organismo mutante en el pasado. Lo demás es fácil de imaginar: un montón de personajes ignotos que aparecen solo para que alguien se convierta en zombie, corridas, chistes para preadolescentes faltos de vitamina B6, B9 y B12, y una historia que no tiene interés en ostentar ningún tipo de lógica.

El guion de Alerta extinción está basado en la novela de David Koepp (créase o no, el mismo de Jurassic Park, Spider-Man y Misión: Imposible), quien también estuvo a cargo de la adaptación. Al confirmarse la fidelidad al texto original, y tomando en cuenta los blasones del autor, el despropósito se vuelve aún más grande.

A favor se puede decir que la película en ningún momento pretende ser algo que no es. Desde el inicio queda claro el nivel de infantilismo al que se va a asistir. La historia no necesita siquiera apelar a la verosimilitud técnica, o incluir alguna explicación tendiente a sustentar la acción: las reglas son claras, simples y absurdas. Quien lo entienda estará preparado para lo que vendrá, que tampoco será mucho, a no ilusionarse.

Para lograr el objetivo de conseguir una inversión millonaria con un guion clase Z, es clave en el proyecto, la presencia de Joe Keery. Avalado gracias a su paso por Stranger Things, el muchacho es una garantía de risas sub 25, ante cualquier pavada que hace. Su sola presencia alcanza para que un sector del público, sin demasiada exigencia o amor propio, sienta que valió la pena el costo de la entrada. Frente a él, la inexplicable presencia de Liam Neeson, en una parodia de sí mismo, con resultados incluso más cuestionables que los de ¿Y dónde está el policía?. Su personaje está tan falto de registro, que en todo momento parece que estuviera en una película diferente. A modo de vértice entre ambos, Georgina Campbell es la única que parece, más o menos, convencida de lo que está haciendo. También hay que consignar una fugaz participación para el olvido de Vanessa Redgrave.

En su camino hacia el grotesco, Alerta extinción pierde algunas oportunidades interesantes. Como la idea sobre la irresponsabilidad gubernamental o la negligencia burocrática, que están esbozadas pero nunca se desarrollan. Sí, en cambio, se puede seguir la trayectoria de una cucaracha CGI, infectada con el hongo alienígena, durante varios minutos. Decisiones.

En ocasiones, se ha destacado aquí la falta de pretensiones como un valor positivo. Pero cuando esta llega de la mano del desinterés por aportar un guion mínimamente inteligente, en lugar de un cúmulo de situaciones sostenidas por el carisma y la simpatía del actor de moda, la cosa cambia. Alerta extinción fue pensada apenas como un entretenimiento, pero ni siquiera eso logra plenamente.

GUILLERMO COURAU. La Nación.

En todos los complejos.

“Corazones jóvenes”

Con elementos que remiten a Llámame por tu nombre, de Luca Guadagnino, pero sobre todo a Close, de su compatriota Lukas Dhont, el debut en el largometraje de Anthony Schatteman propone una mirada bastante más tierna y menos cruel sobre la relación afectiva que se establece entre dos chicos de 14 años.

Elias (Lou Goossens) vive en una pequeña ciudad con sus padres (su progenitor es un crooner bastante popular dentro de la comunidad gracias a sus hits románticos) y su hermano mayor, tiene una novia del colegio llamada Valerie (Saar Rogiers) y atraviesa los típicos procesos evolutivos de la adolescencia en cuanto a obtener la aceptación ajena y afianzar de la identidad propia.

Un día se instalan nuevos vecinos y es así que descubre a Alexander (Marius De Saeger), un muchacho muy atractivo (tanto para chicos como para chicas) que además se convertirá en compañero de división. De a poco, entre paseos en bicicleta por la campiña y los lagos de la zona y a partir de charlas cada vez más íntimas (es muy buena la química entre estos dos intérpretes sin experiencia previa en el cine), se percibirá una creciente atracción mutua, pero mientras el recién llegado, que viene de Bruselas y hace gala por lo tanto de una impronta más urbana y moderna, no tiene miedo en mostrarse como gay, Elias, con una cabeza más provinciana y conservadora, intenta mantener el asunto en secreto.

Las contradicciones se plantean ya desde el arranque y, si bien no son demasiado sutiles y hasta coquetean con ciertos lugares comunes a la hora de retratar la angustia y represión adolescente, la película nunca pierde el eje, la sensibilidad ni la empatía, a partir de una puesta en escena sobria, austera y hasta si se quiere modesta que nunca se desmarca del naturalismo.

Incluso cuando en determinados momentos se vuelve algo cursi en la musicalización y en una relación demasiado idealizada con un abuelo siempre copado, Corazones jóvenes resulta en una mirada casi siempre querible y encantadora sobre el amor en la pubertad, más allá de los prejuicios sociales que se resisten en desaparecer.

DIEGO BATLLE. Otros Cines.

En Cines del Centro.

“Comunión de sangre”

Elaine, madre soltera perturbada por el comportamiento agresivo de su hijo Martin, visita a la familia distanciada de su difunto padre en la pequeña ciudad de Luxemburgo, que esconde una naturaleza mucho más oscura.

En Monumental y Cinépolis.

“Melania”

El controvertido film sobre la Primera Dama Melania Trump se verá desde este viernes 30 de enero en diversas funciones de 17 complejos de CABA, Provincia de Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza, Mar del Plata y Bahía Blanca.

Dos tercios de los miembros del equipo de rodaje que trabajaron en la nueva película de Melania Trump no quieren que sus nombres se asocien al proyecto, según afirma un nuevo informe.

El controvertido documental de Amazon sigue a la Primera Dama durante los 20 días previos a la investidura de su marido en 2025. Fue dirigido por Brett Ratner, un realizador desacreditado tras haber sido acusado públicamente de acoso y agresión sexual por seis mujeres en 2017. El cineasta de Una pareja explosiva (1998), Dragón rojo (2002) y X-Men: La batalla final (2006) y negó cualquier delito.

Según un nuevo informe de Rolling Stone que cita varias fuentes anónimas que trabajaron en la película, la mayoría del equipo de Nueva York pidió que no se los incluyera en los créditos.

Si todo sale bien, la primera dama Melania Trump y Amazon MGM Studios podrán presumir del mejor estreno en una década para un documental, cuando el film de Brett Ratner se estrene este fin de semana en más de 1.500 salas de todo Estados Unidos.

Eso implicaría recaudar lo suficiente como para superar al documental After Death, del estudio evangélico Angel Studios, que debutó con exactamente 5 millones de dólares en 2.645 salas en 2023, según Comscore.

Si bien el principal servicio de tracking, NRG, efectivamente pronostica un estreno en el rango de los 5 millones de dólares para Melania, los exhibidores no son tan optimistas, a raía de la lentitud en la venta de entradas. Algunos creen que podría recaudar bastante menos.

Las redes sociales están llenas de mapas de salas que muestran auditorios donde apenas se han vendido unas pocas entradas (cuesta recordar un documental tan escrutado en relación con su cifra de apertura). Pero en bastiones ultraconservadores, como El Plano, Texas, muchas funciones están casi llenas. Y el viernes, algunas proyecciones en dos de los cines más concurridos del país —AMC Lincoln Square en Nueva York y AMC Century City en Los Ángeles— han vendido una cantidad razonable de tickets. La gran pregunta es si podrá sostener al público en las semanas siguientes antes de llegar a Prime.

Si Melania alcanza los 5 millones de dólares, también estaría entre los mayores estrenos nacionales de la historia para un documental que no sea una película de conciertos ni un título de naturaleza de Disney. La salvedad importante: la mayoría de los documentales, incluidos muchos de los de Michael Moore, se estrenaron con lanzamientos limitados, aunque Fahrenheit 9/11, de Moore, tuvo un estreno amplio récord de 23,9 millones de dólares en 868 salas, camino a convertirse en el documental más taquillero de todos los tiempos en Estados Unidos con 119,2 millones de dólares.

Otros Cines.

En los Cines del Centro.

Fuente: Otros Cines, La Nación, Clarín.

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