
El debate por el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, que finalmente fue aprobado este jueves, derivó en un encendido enfrentamiento en el Senado entre José Mayans, jefe del bloque de Unión por la Patria, y el presidente provisional de la Cámara alta, Bartolomé Abdala.
La discusión se originó cuando el senador radical Maximiliano Abad presentó una moción para adelantar la votación del tratado y continuar luego con las exposiciones. En ese momento había 17 oradores anotados y el debate transitaba recién por el séptimo expositor. Desde el peronismo rechazaron la iniciativa por considerar que alteraba el procedimiento habitual del cuerpo.
Al tomar la palabra, Mayans cuestionó con dureza el mecanismo propuesto y lanzó una frase que generó estupor en el recinto:
“No se puede hacer cualquier cosa, no se puede establecer una lista de oradores… y yo le puedo votar acá que se baje el pantalón ¿y usted se baja el pantalón si votamos por mayoría? Voy a votar para que se quede desnudo en la banca”, disparó el senador formoseño.
El legislador sostuvo además que existía “una violación flagrante del sistema” y remarcó que el bloque que conduce no estaba dispuesto a aceptarlo. Según explicó, el reglamento establece un orden claro: primero las exposiciones, luego los cierres de los jefes de bloque y finalmente la votación.
Mayans es el Senador de los gustos raros pic.twitter.com/D85HEUSuDT
— OOC La Misa (@OOC_LaMisa) February 26, 2026
Por su parte, Abdala respondió que no actuaba a título personal y que la decisión de someter la moción a consideración del pleno se ajustaba a las normas vigentes. También pidió respeto por la voluntad del cuerpo. Sin embargo, Mayans insistió en que modificar la metodología de trabajo implicaría alterar el funcionamiento institucional del Senado.
La presión por votar antes que Uruguay
El cruce se produjo en un contexto de fuerte presión política para acelerar la aprobación del acuerdo. La senadora radical Carolina Losada respaldó la moción de Abad y defendió la necesidad de votar cuanto antes. Argumentó que el tratado constituye una política de Estado y que ratificarlo antes que otros países del bloque permitiría a la Argentina obtener ventajas comerciales.
El trasfondo era claro: la carrera con Uruguay. Mientras el Senado argentino discutía el procedimiento, la Cámara de Diputados uruguaya trataba en paralelo el mismo acuerdo. El gobierno de Javier Milei buscaba que la Argentina fuera el primer país de la región en validar el pacto, pero la resistencia de Unión por la Patria impidió avanzar con una votación exprés. Finalmente, Uruguay ratificó el acuerdo antes que la Argentina.
Así, lo que debía ser una sesión clave para la política exterior terminó marcada por un exabrupto que expuso la tensión interna del Senado y dejó una de las frases más polémicas del año legislativo.
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