
El frigorífico Euro, en Villa Gobernador Gálvez, está tomado por sus trabajadores hace varios meses, desde que paralizó su actividad en octubre. RedBoing estuvo en la planta industrial y verificó que además los hijos y familias de varios de ellos se instalaron a vivir adentro de la fábrica, con sábanas y colchones: “No nos queda otra, no podemos pagar el alquiler”, explicaron.
Los obreros se quedaron sin ingresos desde que la empresa dejó de producir, hace varios meses. Antes, la firma había quedado en medio de una discusión entre sus nuevos y viejos dueños. “Acá estaban los Lequio, que se lo vendieron a comienzos de 2025 a Guillermo Salimene, un financista porteño que ni siquiera vino a la planta. De enero a octubre se fue trabajando cada vez menos, quedaba solamente el sector de menudencias. Y finalmente en octubre se empezaron a llevar todo, ahí fue cuando decidimos iniciar la toma con apoyo del Sindicato”.
El reclamo apunta al pago de los sueldos adeudados y a una definición concreta sobre el futuro de la empresa. Mientras tanto, el conflicto dejó de ser solo laboral para convertirse en una emergencia social, con niños y adultos viviendo dentro de una fábrica paralizada, a la espera de una solución que, hasta ahora, no llega.
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