
Un estremecedor caso de homicidio seguido de suicidio sacudió a Estados Unidos este fin de semana cuando una mujer de 38 años asesinó a su hija de 11 en un hotel de Las Vegas y luego se quitó la vida. La víctima fue identificada como Addi Smith, una reconocida figura del cheerleading juvenil, mientras que la madre era Tawnia McGeehan.
El hecho ocurrió el domingo en el Hotel & Casino Rio, donde la Policía Metropolitana de Las Vegas encontró los cuerpos tras recibir una alerta de familiares que no lograban comunicarse con ambas y notaron su ausencia en una competencia de animadoras en la que la niña debía participar.
Según informaron las autoridades, tanto la madre como la hija presentaban heridas de arma de fuego y en la habitación se halló una supuesta nota de suicidio. De acuerdo con los primeros peritajes, los investigadores determinaron que la mujer habría disparado primero contra la menor y luego contra sí misma.
En conferencia de prensa, el teniente Robert Price, de la Policía Metropolitana de Las Vegas, confirmó la gravedad del caso y pidió cautela mientras avanza la investigación. “Este es un incidente triste y trágico, y nuestros corazones están con la familia”, expresó.
Además, señaló que el motivo aún no está completamente esclarecido: “Con base en la evidencia preliminar en la escena, los detectives pudieron determinar que la madre le disparó a su hija antes de dispararse a sí misma”. Y agregó que la nota encontrada en el lugar “todavía es parte de nuestra investigación”.
Conflictos legales y problemas económicos
Detrás de la tragedia, los investigadores detectaron un contexto de conflicto familiar. McGeehan mantenía una disputa judicial por la custodia de Addi con su exmarido, Brad Smith.
A esto se sumaban serios problemas financieros: la mujer se había declarado en bancarrota en 2017 y 2021 y registraba al menos tres embargos o sentencias civiles en su contra. Las autoridades analizan si esta combinación de tensiones personales y económicas pudo haber influido en el desenlace.
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Conmoción en el mundo del cheerleading
La muerte de Addi generó un profundo impacto en la comunidad deportiva infantil. La niña era una competidora destacada y muy querida dentro de su equipo, Utah Xtreme Cheer, que expresó su dolor públicamente.
En un comunicado difundido en redes sociales, la institución manifestó: “Con gran pesar, compartimos la devastadora noticia del fallecimiento de nuestra querida atleta Addi. Estamos profundamente destrozados. No hay palabras que justifiquen la situación. Era inmensamente querida y siempre será parte de la familia UXC”.
También se creó una campaña en GoFundMe para cubrir los gastos del funeral. En la descripción se señala que el hecho dejó a la familia en un estado de shock: “El desgarrador acontecimiento dejó a la familia en profundo shock y dolor, luchando por asimilar la repentina pérdida de Addi de esa manera”.
Mientras continúa la investigación para esclarecer todos los detalles, el caso vuelve a poner en debate la importancia de la salud mental, el acompañamiento en conflictos de custodia y la detección temprana de situaciones de crisis que puedan derivar en hechos irreparables.
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