
El Gobierno de Santa Fe brindó este martes precisiones sobre el operativo institucional, judicial y de acompañamiento que se puso en marcha tras el trágico episodio ocurrido en la Escuela Nº 40 “Mariano Moreno” de la ciudad de San Cristóbal, donde murió Ian y otros alumnos resultaron heridos.
La conferencia de prensa se llevó a cabo en la sede de la Regional de Educación IX, ubicada en bulevar Rivadavia 1172, y estuvo encabezada por la secretaria de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Virginia Coudannes; la secretaria de Gestión Territorial del Ministerio de Educación, Daiana Gallo Ambrosis; y el senador departamental Felipe Michlig.
Investigación en marcha y contención a las familias
En el plano investigativo, Coudannes explicó que se trabaja de manera articulada con la fiscalía de menores y la Policía de Investigaciones, que actualmente realiza entrevistas y pericias para reconstruir lo sucedido.
Además, destacó la intervención del área de Atención a Víctimas del Delito, que ya inició un acompañamiento integral a la familia de Ian y a los heridos que permanecen internados en hospitales de Rafaela y de la ciudad de Santa Fe.
“Se trabajó con víctimas del delito para dar contención a las familias desde el punto de vista psicológico y jurídico, acompañando a la comunidad con mucha cercanía”, señaló.
Desde esa área también indicaron que la asistencia no solo incluye apoyo emocional, sino también ayuda concreta frente a necesidades cotidianas, como alimentación, acompañamiento a menores y asesoramiento en las gestiones que las familias requieran durante este difícil momento.
El trabajo dentro de la escuela
Por su parte, desde el Ministerio de Educación confirmaron que ya comenzó el acompañamiento al equipo directivo y docente de la Escuela Nº 40.
Gallo Ambrosis remarcó que no existían antecedentes dentro de la trayectoria socioeducativa del joven imputado que permitieran prever un desenlace de estas características.
“No teníamos registros en la trayectoria socioeducativa de este joven que pudieran determinar el accionar”, afirmó.
La funcionaria explicó que se convocó a los equipos directivos de todas las escuelas de la región para interiorizarse sobre cómo están atravesando el impacto de lo sucedido y para fortalecer el acompañamiento institucional.
En ese marco, detalló que se puso en marcha un dispositivo de intervención basado en la “circulación de la palabra”, con equipos de bienestar docente, asistentes escolares y profesionales de salud mental.
Un abordaje progresivo con toda la comunidad educativa
El trabajo comenzará con los docentes de la escuela, los directivos que fueron testigos del episodio, el equipo de salud mental y los alumnos que compartían curso tanto con el niño fallecido como con el menor imputado.
Luego, el dispositivo se extenderá progresivamente al resto de los estudiantes.
“La normalidad no volverá, porque lo que sucedió no tiene vuelta atrás”, expresó Gallo Ambrosis, en una de las frases más contundentes de la conferencia.
La funcionaria también planteó una mirada más amplia sobre el hecho: “Si esto pasó en una escuela, no deja de ser un reflejo de lo que sucede en la sociedad y debemos trabajar en unidad para que esto no vuelva a pasar”.
El agresor detenido y la intervención judicial
En el tramo final de la conferencia, Coudannes confirmó que el agresor se encuentra detenido y a disposición de la Justicia. La funcionaria explicó que se avanza en el proceso de investigación a través de entrevistas, pericias y recopilación de testimonios.
En ese marco, indicó que la fiscalía, en conjunto con los distintos ministerios del Poder Ejecutivo, elaborará un informe integral que será elevado a la Justicia, que deberá definir los pasos a seguir en la causa. Además, precisó que toda actuación se desarrollará en el marco de la normativa vigente respecto a la edad de imputabilidad del menor involucrado.
Sin indicios previos y llamado a la reflexión
En relación con la posibilidad de que existieran situaciones de bullying o señales de alerta, desde el Ministerio de Educación señalaron que no había registros sobre antecedentes vinculados al menor.
Según explicaron, se trataba de un alumno con desempeño académico adecuado y sin indicios que permitieran anticipar un hecho de estas características.
“No había elementos que hicieran prever que podía ocurrir lo que pasó”, indicaron.
En ese sentido, las autoridades remarcaron la necesidad de avanzar en un proceso de reflexión colectiva para comprender lo sucedido, no solo dentro de la escuela sino también como parte de una problemática social más amplia.
Por ese motivo, ratificaron que continuará el dispositivo de atención, escucha y acompañamiento a toda la comunidad educativa.
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