
El ajustado triunfo del seleccionado nacional ante Austria no solo dejó buenas sensaciones por el rendimiento y el desahogo en los minutos finales, sino que provocó un fuerte cimbronazo en la tabla de posiciones de la Copa del Mundo. Con estos tres puntos de oro, el equipo dirigido por Lionel Scaloni se acomoda de forma inmejorable en su grupo.
La victoria le permite al conjunto nacional mirar a todos desde arriba en su zona, alcanzando una línea de puntos que le otorga aire de cara a los exigentes compromisos que se avecinan en el certamen. Por su parte, el combinado europeo quedó contra las cuerdas y se verá obligado a buscar unidades de manera urgente en la jornada venidera si quiere mantener vivas sus aspiraciones de pasar de fase.
Con un rendimiento que fue de menor a mayor y la mística intacta de sus principales figuras, Argentina capitalizó al máximo los resultados ajenos del grupo. El panorama de las zonas empieza a clarificarse y el campeón defensor ya pisa fuerte en la cita máxima del fútbol.
Comentarios