
La tregua de 15 días anunciada entre Estados Unidos e Irán comenzó a mostrar sus primeros efectos en la economía global. Así lo explicó el analista internacional y económico Marcelo Elizondo, quien aseguró que los mercados reaccionaron con un marcado optimismo tras el acuerdo.
En diálogo con el programa Antes de Todo, Elizondo señaló que, si bien el escenario sigue siendo provisorio, las primeras señales son favorables.
“La economía está empezando a dar señales de optimismo”, afirmó, al tiempo que destacó la recuperación de las bolsas y la fuerte caída del precio del petróleo.
Según explicó, el descenso del crudo refleja la confianza de los mercados en que la tregua abra una instancia de negociación más amplia que permita alcanzar un cese del fuego sostenido.
“Los precios del petróleo caen fuerte, lo cual muestra que los mercados confían en que este acuerdo da espacio a una negociación”, remarcó.
Impacto económico global
El especialista sostuvo que una menor tensión bélica siempre resulta positiva para la economía internacional.
En ese sentido, consideró que la tregua podría mejorar el nivel de actividad mundial, aliviar la presión inflacionaria y devolver cierta estabilidad a los mercados financieros.
“Esto podría mejorar la actividad económica mundial, tranquilizar los mercados y hacer que la inflación global no suba tanto”, analizó.
Sin embargo, advirtió que no se volverá de inmediato al escenario previo al conflicto.
“No diría que vamos a volver a una situación igual a la preguerra”, explicó, al recordar que hubo daños sobre la capacidad productiva energética que demandarán tiempo para recuperarse.
El rol de Israel y la tensión regional
Consultado sobre la posición de Benjamin Netanyahu, Elizondo planteó que allí persiste uno de los puntos más sensibles de la negociación.
“Una cosa es la negociación entre Estados Unidos e Irán y otra son los intereses de Israel”, señaló.
Según explicó, Israel mantiene una postura más dura por el conflicto abierto con Hezbollah en el sur del Líbano y otros frentes activos en la región.
Aun así, consideró que Washington podría jugar un papel clave para coordinar posiciones.
“Estados Unidos hará prevalecer su influencia sobre Israel”, estimó.
Un conflicto que no termina
Sobre la duración de la guerra, Elizondo consideró que el desarrollo de los últimos 40 días se encuentra dentro de lo previsible.
“Era razonable pensar que esto podía durar este tiempo”, sostuvo.
Finalmente, evitó anticipar si la tregua se extenderá más allá de los 15 días, aunque remarcó que existen incentivos para que ambas partes avancen en un acuerdo.
“Estamos hablando de una región históricamente conflictiva, por lo que aun con un acuerdo seguirán existiendo tensiones”, concluyó.
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