
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este miércoles que no estableció una fecha límite para el fin de la tregua con Irán, en medio de un conflicto que ya transita su séptima semana. La decisión fue comunicada en una entrevista con Fox News, donde el mandatario buscó despejar versiones sobre un supuesto ultimátum de entre tres y cinco días para alcanzar un acuerdo de paz.
Qué pasó, quiénes están involucrados, cuándo y dónde: Trump sostuvo que su gobierno mantendrá el alto el fuego sin plazos definidos, mientras continúa la presión diplomática y militar sobre Teherán, especialmente a través del bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio global de petróleo. La medida forma parte de la estrategia estadounidense para forzar una propuesta unificada por parte de Irán y avanzar en negociaciones.
En ese contexto, el mandatario fue categórico: “No hay marco temporal”, y agregó: “No existe presión de tiempo” para cerrar el conflicto. Además, negó que su postura esté influenciada por el calendario político interno: “Dicen que quiero terminar esto por las elecciones, no es cierto”, afirmó, al tiempo que aseguró que su objetivo es “un buen acuerdo para el pueblo estadounidense”.
La Casa Blanca también desmintió versiones sobre un plazo límite y reafirmó que el bloqueo naval continuará vigente, incluso con la tregua extendida. Según reportes internacionales, Washington aún no recibió señales claras de Teherán, lo que mantiene estancadas las negociaciones.
Mientras se intenta sostener el canal diplomático, la situación en la región sigue siendo altamente volátil. Desde Irán, la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que está preparada para responder con “golpes demoledores” ante cualquier escalada.
Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, defendió las acciones militares recientes y aseguró: “La operación contra Irán evitó otro Holocausto”, en una declaración que elevó aún más la tensión internacional. A nivel económico, el conflicto también genera impacto: el precio del petróleo volvió a subir y se acerca a los 100 dólares por barril, impulsado por la incertidumbre sobre el futuro del estrecho de Ormuz y el desarrollo de las negociaciones.
En paralelo, el gobierno estadounidense emitió una alerta de seguridad para sus ciudadanos en Medio Oriente. La embajada en Beirut instó a abandonar Líbano mientras haya vuelos comerciales disponibles, ante un escenario que definieron como “complejo y cambiante”, incluso con el alto el fuego vigente entre Israel y Hezbollah.
Además, recomendaron a quienes decidan permanecer en el país que preparen planes de contingencia, ante el riesgo de una posible escalada del conflicto en la región.
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