
Un adolescente de 16 años resultó con quemaduras de extrema gravedad luego de que la batería de su celular explotara mientras el dispositivo se encontraba cargándose, lo que derivó en un incendio repentino. El joven permanece internado, con pronóstico reservado, y es asistido por un equipo médico especializado.
Según relataron sus familiares, el teléfono —un modelo Nubia Neo 2 Gamer de origen chino— estaba apoyado sobre una mesa de trabajo y conectado a la corriente eléctrica. En ese contexto, una chispa alcanzó un bidón de thinner que se encontraba en el lugar, lo que generó el fuego de manera inmediata.
El adolescente se encontraba realizando tareas de limpieza cuando escuchó la detonación y quedó rodeado por las llamas en un espacio reducido. “Estaba entre las paredes y una hilera de fuego”, contó su madre, Eugenia, en diálogo con la prensa.
De acuerdo a su testimonio, el joven logró atravesar el fuego para pedir ayuda sin inhalar humo. “No respiró cuando lo cruzó, por eso sus vías respiratorias están bien, al igual que el riñón y el corazón”, explicó.
El paciente fue trasladado de urgencia a un hospital, donde en un primer momento se diagnosticaron quemaduras en el 40% del cuerpo. Sin embargo, tras las primeras intervenciones quirúrgicas, los médicos confirmaron que el daño alcanzaba el 60%. Como parte del tratamiento, se le practicó una escarectomía para retirar tejido dañado y prevenir infecciones.
“Esto es día a día”, expresó su madre, quien advirtió que la internación podría extenderse al menos por tres meses, en función de la evolución clínica.
En paralelo, vecinos y miembros de la comunidad educativa organizaron una red solidaria para colaborar con la familia, que sufrió importantes pérdidas materiales a raíz del incendio.
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