
Una dotación de Bomberos Zapadores del Cuartel Oeste intervino de urgencia durante la medianoche para sofocar un incendio vehicular de gran magnitud en calle Colombia al 1400 bis. Al llegar al lugar, los efectivos se encontraron con un Volkswagen Country envuelto en llamas, sin que nadie en la zona estuviera intentando apagarlo en ese momento.
El fuego, que se originó en un vehículo naftero, presentó un alto riesgo de propagación debido a la intensidad de la radiación. De hecho, el calor llegó a afectar a un árbol ubicado a un par de metros y a una media sombra colocada sobre la reja de una vivienda cercana. Los bomberos, equipados con equipos de respiración autónoma, debieron trabajar rápidamente con una línea semirrígida para cortar el avance del fuego y evitar que el desastre fuera mayor.
Las pérdidas materiales fueron absolutas. El informe técnico detalla que la llama directa destruyó toda la cavidad motriz —derritiendo plásticos, cables y la batería— y consumió íntegramente el habitáculo de pasajeros. El tablero, el volante, los tapizados y hasta los cristales quedaron reducidos a cenizas. Incluso las cuatro ruedas resultaron quemadas por el calor extremo generado en el lugar.
Durante el operativo, que demandó unos 40 minutos de trabajo, se hizo presente la propietaria del automóvil, quien presenció las tareas de enfriamiento junto a un móvil del Comando Radioeléctrico (CRE). Si bien las causas del inicio del fuego son materia de investigación, las pericias preliminares se centraron en el sistema eléctrico del rodado. Cerca de la una de la mañana, la dotación regresó al cuartel sin tener que lamentar heridos.
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