
Un nuevo capítulo se sumó al extenso conflicto mediático entre Mauro Icardi y Wanda Nara. En las últimas horas, una fotografía de tono romántico que el futbolista le habría enviado a su expareja volvió a encender la polémica. La imagen, que muestra a ambos abrazados y levantando copas de champán, fue difundida por Yanina Latorre en sus redes sociales y generó una fuerte repercusión pública.
El hecho ocurrió cuando la panelista Yanina Latorre compartió la foto en sus historias de Instagram y pidió ayuda a sus seguidores para analizarla. “Parece que Mauro le habría mandado una foto a Wanda. La subo y me ayudan a analizarla”, escribió antes de publicar el material. La escena fue interpretada por muchos usuarios como un guiño nostálgico a una etapa más cercana de la relación y abrió interrogantes sobre las verdaderas intenciones del mensaje.
Según relató Yanina Latorre, Wanda Nara fue consultada por la imagen y su respuesta dejó entrever la tensión existente. “No entiendo qué pasó. Yo dije que tenía buena onda, porque hablamos bien. Obvio, siempre él con tono irónico”, habría expresado la empresaria, marcando una relación atravesada por dobles lecturas y mensajes ambiguos.

A partir de capturas difundidas por Latorre, el futbolista negó que exista un vínculo cordial y remarcó que Wanda Nara es únicamente la madre de sus hijas, descartando cualquier posibilidad de reconciliación. Estos cruces públicos profundizaron el conflicto y abrieron interrogantes sobre eventuales consecuencias legales por la exposición de conversaciones privadas.
La tensión escaló aún más con la presencia indirecta de Eugenia “la China” Suárez, actual pareja de Icardi. Su nombre volvió a aparecer en el centro de la escena, alimentando especulaciones y aumentando el interés mediático en torno al triángulo sentimental. Para muchos usuarios, el envío de la foto podría generar un nuevo foco de conflicto dentro de esa relación.
Las historias de Yanina Latorre sobre el caso:




En paralelo, el testimonio de Maxi López, exmarido de Wanda Nara, volvió a cobrar relevancia. El exfutbolista recordó el inicio de la crisis mediática de 2021 y cómo impactó en el entorno familiar. “Se venía un quilombo mal y me llamó ella”, relató López al recordar el llamado que anticipó el estallido del escándalo.
López también hizo hincapié en las consecuencias para sus hijos y en la dificultad de protegerlos de la exposición pública. “Había tironeo, pero yo no pensé que iba a tal nivel. Me dijo que les sacara los teléfonos a los chicos”, contó. Y agregó: “¿Cómo le voy a sacar los teléfonos? Si después lo ven en TikTok, lo ven acá, lo ven acá”, reflejando la imposibilidad de aislar a los menores en plena era digital.
Según explicó, intentó contener la situación proponiendo actividades familiares lejos de la tecnología. “Vamos a ir a jugar tipo al ping-pong, al bowling, a un salón de juegos, pero dejamos todos los teléfonos en casa”, les sugirió a sus hijos. Sin embargo, reconoció que el esfuerzo fue insuficiente: “A las cuatro de la mañana estaba durmiendo y los pibes fueron a agarrar los teléfonos. Y al otro día, claro, a las ocho de la mañana los tenía a los tres ahí”.
Con este nuevo episodio, el conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi vuelve a ocupar un lugar central en la agenda mediática.
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