
Según la presentación judicial impulsada por su abogado, Paul Krupnik, el deportista contrajo una deuda inicial de 50.000 dólares utilizando la plataforma ilegal de apuestas “Lexus”. El relato de la querella describe que, bajo amenazas de muerte dirigidas hacia su familia, el mediocampista fue obligado a presentarse en una escribanía de la ciudad de Junín.
Allí, bajo presunta coacción, Gómez habría firmado cuatro pagarés por un total de 505.000 dólares, inflando diez veces el valor del pasivo original. Esta situación derivó luego en un juicio civil iniciado en San Lorenzo por un tercero al que le cedieron los documentos, lo cual culminó con el embargo preventivo de las cuentas bancarias del futbolista, además de un vehículo y propiedades ubicadas en Rosario y Funes. A su vez, la querella denunció hostigamiento presencial tanto en el predio de entrenamiento de Sarmiento como en la casa de un familiar en Capitán Bermúdez.

Sin embargo, la defensa de una de las partes denunciadas sostiene una versión opuesta. Afirman que Gómez aceptó la deuda, la cual sería levemente menor a los 500.000 dólares, reconociendo tener problemas de ludopatía. En ese sentido, aseguran que el ex jugador del club de Arroyito nunca fue amenazado y que, por el contrario, fue él mismo quien tomó la iniciativa de firmar los pagarés y quien propuso la escribanía en Junín para realizar el trámite.
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