
Federico Norman se convirtió en el primer argentino en completar la Mini Trasat, la regata transatlántica en solitario considerada como una de las más duras de los circuitos offshore mundiales. El desafío consistió en una regata en solitario que recorre 4.000 millas (7400 Km), en barcos a vela de 6,5 metros de eslora (largo), y que se realiza sin comunicación ni asistencia externa.
El cruce del océano Atlántico, es un desafío que cada dos años disputan barcos de todo el mundo, luego de un intenso proceso clasificatorio y selectivo que se realiza en Europa. Esta vez participaron 90 veleros, uno santafesino.
Norman emprendió este proyecto hace dos años, cuando decidió iniciar su campaña en la clase Mini 6.50, primero en Barcelona (España) y luego en La Rochelle (Francia). Desde allí, luego de haber participado en numerosas regatas tanto en solitario como en dobles, clasificó para la hazaña de competir en la Mini Transat. “Fueron dos años de preparativos para la regata, más los años anteriores”, destacó el deportista.
La regata tuvo dos etapas. La primera, entre el 25 de septiembre y el 5 de octubre pasado, partiendo desde Les Sables D´Olonne (Francia) hasta Santa Cruz de la Palma (Canarias), recorriendo 1.360 millas. Y luego la segunda etapa, entre el 28 de octubre y el 12 de noviembre, desde Canarias hasta Saint Francois (Guadalupe, Caribe), recorriendo 2.630 millas.
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