
Lisandro Martínez tiene los días contados en el Manchester United. Con su contrato a punto de entrar en los últimos seis meses, el zaguero de 28 años se convirtió en un objetivo de mercado prioritario tanto para el Atlético de Madrid como para el Barcelona de cara al 2027. A partir de enero, el jugador tendrá la potestad legal para negociar como agente libre y arreglar su llegada a costo cero a cualquier club.

La relación entre el entrerriano y la estructura de los Diablos Rojos atraviesa su peor momento. La tensión estalló tras la reciente caída por Champions League justamente ante el equipo colchonero, cuando el defensor apuntó de lleno contra la dirección deportiva del club inglés por el armado del plantel. Ese quiebre público sepultó cualquier chance de ejecutar la cláusula de prórroga que mantenían ambas partes.
En España tomaron nota de la ruptura. Según la prensa madrileña, Diego Simeone levantó el teléfono con la intención de sumarlo a su proyecto y reeditar en el Atlético la dupla central de la Selección Argentina junto a Cristian “Cuti” Romero.
En paralelo, el Barcelona también mueve sus fichas. Hansi Flick necesita con urgencia un central de jerarquía para el perfil izquierdo y el nombre de Martínez encaja perfecto en la ingeniería económica culé. Si bien una salida inmediata en el mercado de invierno europeo asoma inviable por las urgencias del United, el desembarco del campeón del mundo en LaLiga para mediados de 2027 parece un hecho inevitable.
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