
Las elecciones legislativas de Estados Unidos no solo ponen a prueba el liderazgo de Donald Trump dentro de su país. También pueden tener consecuencias en la relación con Argentina, especialmente por el alineamiento político que Javier Milei construyó con el mandatario republicano y la importancia que Washington adquirió en la estrategia internacional del Gobierno nacional.
En diálogo con Antes de Todo, por Boing 97.3, el analista internacional Santiago Farrell explicó que una eventual pérdida del control del Congreso por parte de los republicanos podría condicionar la segunda mitad de la gestión de Trump y modificar el escenario para sus aliados en América Latina.
“Un Donald Trump frustrado y complicado en su capacidad para reaccionar puede tener también un impacto sobre nuestra región”, sostuvo el especialista, al referirse a las posibles consecuencias de un resultado adverso para el presidente estadounidense.
El vínculo entre Milei y Trump, ante un nuevo escenario
Farrell destacó que Trump es uno de los presidentes estadounidenses que más intensidad le imprimió a las relaciones con América Latina desde el final de la Guerra Fría. Ese acercamiento, señaló, también estuvo acompañado por la llegada de gobiernos de derecha y ultraderecha en distintos países de la región, entre ellos Argentina.

En ese contexto, una derrota republicana podría modificar las condiciones políticas en las que se desarrolla el vínculo entre la Casa Blanca y el Gobierno de Milei. Si los demócratas consiguen controlar una o ambas cámaras, Trump tendría menos margen para impulsar sus iniciativas y debería afrontar mayores controles legislativos.
Para Argentina, el escenario abre interrogantes sobre la continuidad y las condiciones de una relación bilateral estrechamente vinculada al alineamiento político entre ambos presidentes. Farrell no planteó que un cambio en el Congreso implique necesariamente una ruptura, pero advirtió que un mandatario con menos capacidad de acción podría tener repercusiones en toda la región.
La reacción de Trump, una de las claves
El analista consideró que el primer aspecto a observar será cómo responde Trump ante una eventual derrota electoral. En ese sentido, recordó que el presidente todavía no reconoció su derrota frente a Joe Biden en las elecciones de 2020 y advirtió sobre posibles intentos de sectores de la Casa Blanca de cuestionar o complicar el escrutinio.

El segundo punto será el funcionamiento de un gobierno con el Congreso en manos de la oposición. Farrell explicó que la Cámara de Representantes puede impulsar investigaciones y bloquear iniciativas, mientras que el Senado tiene atribuciones relevantes en la aprobación de nombramientos.
A su entender, las restricciones institucionales podrían llevar a Trump a buscar otras vías para sostener su agenda, con consecuencias difíciles de anticipar para la política interna estadounidense y sus relaciones exteriores.
El costo de vida y el desgaste republicano
Al analizar los motivos que podrían explicar un resultado adverso para los republicanos, Farrell señaló que el costo de vida fue uno de los ejes centrales de la campaña demócrata. Mencionó la inflación y el aumento de los combustibles, vinculados por el especialista a las tensiones internacionales y a la guerra en Irán.
También advirtió que algunos candidatos republicanos intentaron tomar distancia de Trump, aunque sin despegarse por completo del movimiento MAGA, cuya base electoral mantiene una fuerte identificación con el presidente.

Por último, Farrell mencionó la posibilidad de que una mayoría demócrata impulse un nuevo juicio político contra Trump. Recordó los dos procesos que atravesó durante su primer mandato y señaló que la conducción de la guerra, los controles del Congreso y las políticas migratorias podrían convertirse en argumentos para una nueva iniciativa.
De todos modos, aclaró que para que un eventual impeachment avance no alcanzaría con el respaldo demócrata: también sería necesario que una parte de los republicanos acompañara el proceso.
El resultado de las elecciones y la reacción posterior de Trump serán determinantes para conocer cómo queda el escenario político estadounidense. En ese marco, Argentina deberá seguir de cerca los cambios que puedan producirse en Washington y su impacto sobre el vínculo que Milei mantiene con la administración republicana.
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