
El inicio de la pretemporada de la Fórmula 1 en este miércoles 11 de febrero no fue el ideal para Franco Colapinto. En su estreno oficial como piloto titular del equipo Alpine, el joven bonaerense apenas pudo completar una hora y media de actividad antes de que su monoplaza, el modelo A526, se plantara en pleno desierto de Baréin.
El incidente ocurrió cuando Colapinto intentaba negociar la horquilla de la curva 8. Tras quedar detenido, el argentino buscó reiniciar el motor desde el cockpit, pero ante la falta de respuesta, los comisarios deportivos debieron interrumpir la sesión con una bandera roja para retirar el vehículo de la pista.
Hasta el momento del fallo, el trabajo de Colapinto venía siendo progresivo y enfocado en la puesta a punto:
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Giros completados: 16 vueltas.
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Neumáticos: Utilizó el compuesto duro de Pirelli y acababa de calzar el neumático medio para buscar mejores registros cuando el auto falló.
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Posición: Se ubicaba 11° en el clasificador matutino con un tiempo de 1m41s600, lejos del 1m35s433 marcado por el tricampeón Max Verstappen (Red Bull), quien lidera la tabla tras las primeras dos horas.
El auto de Franco fue trasladado en una grúa de plataforma hacia los boxes del equipo francés. Los ingenieros de Alpine ahora corren contra reloj para identificar si el problema radica en la unidad de potencia Mercedes —que está en el centro de las polémicas reglamentarias de esta semana— o si se trata de un fallo eléctrico menor.
Esta detención es un golpe para los planes de la escudería de Enstone, ya que Franco debía cederle el monoplaza a su compañero Pierre Gasly para la sesión de la tarde. Con menos de 20 vueltas en su haber, el argentino pierde kilómetros valiosos de adaptación en un circuito donde la gestión de neumáticos y la fiabilidad mecánica serán cruciales para el inicio del campeonato en Australia.
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