
Una verdadera pesadilla se vivió esta mañana en la localidad de Ban Thanon Khot, en el noreste de Tailandia. Mientras un tren de pasajeros que transportaba a casi 200 personas realizaba el trayecto entre Bangkok y la provincia de Ubon Ratchathani, una grúa de construcción de gran porte cedió y cayó directamente sobre los vagones. El impacto fue devastador: la estructura de metal no solo detuvo la marcha de la formación en seco, sino que provocó un descarrilamiento inmediato y un incendio que se propagó por los coches.
Hasta el momento, las autoridades locales confirmaron el fallecimiento de 30 personas, mientras que otras 67 resultaron heridas con quemaduras y lesiones de distinta gravedad. El operativo de rescate desplegado en la zona del desastre incluyó a cientos de bomberos y paramédicos que trabajaron contra reloj para sacar a los sobrevivientes que habían quedado atrapados entre los hierros retorcidos y las llamas.
La grúa que causó el desastre formaba parte de las obras de un puente ferroviario en construcción sobre las vías existentes. Según informó el gobierno local a través de sus canales oficiales en este inicio de 2026, la maquinaria se desplomó por causas que todavía están bajo investigación, aunque todo apunta a una falla en los soportes de seguridad mientras realizaba maniobras de altura.
Muchos de los pasajeros que lograron salir por sus propios medios relataron escenas de pánico total. El fuego se inició casi instantáneamente después del choque, lo que complicó las tareas de los primeros rescatistas que llegaron al lugar. “La estructura de metal prácticamente cortó el tren al medio”, describieron testigos del accidente en el subdistrito de Si Khiew.
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