
La tranquilidad de la zona céntrica de Jesús María, a unos 180 kilómetros de Córdoba capital, se vio alterada este miércoles 11 de febrero por una denuncia que parece sacada de una ficción. Una mujer relató que, mientras caminaba con su hija por una plaza, un joven perteneciente a la comunidad “therian” se abalanzó sobre la menor y le propinó una mordida en el tobillo.
Los integrantes de este movimiento se caracterizan por identificarse con animales (como lobos, zorros o gatos), utilizar máscaras artesanales y, en muchos casos, imitar los movimientos cuadrúpedos y sonidos de las especies con las que se sienten conectados.
De acuerdo a los testimonios recogidos por la agencia Noticias Argentinas, el agresor se encontraba en un momento de “shift” (cambio). En la jerga de esta subcultura, este término describe una experiencia subjetiva en la que el individuo siente que su percepción sensorial y su comportamiento psicológico se despojan de lo humano para alinearse completamente con su “animal interior”.
Tras el ataque, la mujer radicó la denuncia policial correspondiente. Si bien la herida en el tobillo de la adolescente no reviste gravedad extrema, el hecho generó una fuerte polémica en la localidad sobre los límites de estas expresiones de identidad y la seguridad en los espacios públicos.
Testigos del encuentro comentaron que el grupo se desplazaba por la plaza realizando acrobacias y movimientos animales hasta que se produjo el incidente. Por el momento, las autoridades locales intentan identificar al joven agresor, quien habría escapado del lugar todavía bajo el influjo de su caracterización.
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