
El presidente Javier Milei inicia una nueva gira internacional con destino a Israel, en el marco de una visita oficial cargada de simbolismo político y expectativas concretas. Invitado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, participará de los actos por el Día de la Independencia y desplegará una intensa agenda institucional.
Uno de los puntos más sensibles del viaje gira en torno a la posible mudanza de la embajada argentina a Jerusalén. La decisión, que implicaría reconocer a esa ciudad como capital israelí, tendría impacto directo en la política exterior del país. Si bien el propio mandatario ya había expresado su intención, todavía no hay confirmaciones oficiales sobre su implementación.
Además de los encuentros con Netanyahu, Milei tiene previsto reunirse con el presidente Isaac Herzog y avanzar en acuerdos de cooperación, especialmente en áreas tecnológicas y académicas. Entre los anuncios que podrían concretarse figura la puesta en marcha de un vuelo directo entre Buenos Aires y Tel Aviv, lo que fortalecería el vínculo bilateral.
La agenda también incluye actividades protocolares y distinciones. El mandatario recibirá un Doctorado Honoris Causa de la Universidad Bar-Ilan y participará de eventos oficiales como la ceremonia del encendido de antorchas en el Monte Herzl. Además, recorrerá sitios históricos y mantendrá reuniones con líderes religiosos durante su estadía.

El viaje se da en un contexto internacional complejo, marcado por tensiones en Medio Oriente y el endurecimiento de la postura de Estados Unidos frente a Irán. En paralelo, la presencia del ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques se vincula con avances en la causa AMIA, a partir de nuevas declaraciones que podrían impactar en el proceso judicial.
Milei viaja acompañado por Karina Milei, Pablo Quirno y Mahiques. La comitiva partió este sábado y tiene previsto regresar a la Argentina el miércoles, tras una visita que podría dejar definiciones relevantes para la política exterior del país.
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