Duki está viviendo uno de sus mejores momentos como cantante desde que saltó a la escena del trap argentino, convirtiéndose en uno de los artistas más destacados del país. Con miles de seguidores en cada rincón del territorio, el cantante agotó cuatro conciertos en el estadio de Vélez, un hecho histórico para la música urbana.
En el medio de los festejos por la realización del segundo de sus conciertos programados en el José Amalfitani, un seguidor le tiró un vaso lleno de agua que impactó de lleno en su frente. A pesar de la felicidad del momento, el Duki rápidamente transformó su alegría en enojo y se puso totalmente serio.
Si bien la agresión descolocó al cantante, el show -que ya estaba llegando a su final- continuó con la actitud que venía teniendo. Después de sus primeros dos conciertos, está previsto que el trapero estalle Liniers nuevamente el martes y el miércoles de la próxima semana.

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