
Hasta que el sorteo del Mundial 2026 determinó que Argelia sería el primer rival de la Selección argentina en la fase de grupos, poco se sabía en el país sobre la actualidad de la nación africana. Sin embargo, más allá de lo futbolístico, existe un fuerte vínculo económico que une a ambos países y que posiciona a Argelia como un socio estratégico para las exportaciones argentinas.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni enfrentará este martes a una selección que, además de buscar dar el golpe en el campo de juego, ocupa un lugar destacado en el comercio exterior argentino. De acuerdo con los últimos datos disponibles, Argelia fue durante 2025 el principal destino de las exportaciones nacionales hacia África.
Las ventas argentinas hacia ese país alcanzaron los 1.170 millones de dólares, lo que representó un crecimiento interanual del 15,6%. La cifra ubicó a Argelia muy por encima de otros mercados africanos relevantes como Marruecos, que importó productos argentinos por 686 millones de dólares, y Egipto, con compras por 521 millones.
La relación comercial se sostiene principalmente en tres productos. Cerca del 95% de las exportaciones argentinas hacia Argelia estuvieron concentradas en maíz, leche y aceite de soja junto con sus derivados. El maíz lideró ampliamente los envíos con 599 millones de dólares, seguido por los productos lácteos con 286 millones y el complejo sojero con 221 millones.
Uno de los datos más llamativos fue el crecimiento de las exportaciones de leche, que aumentaron más de un 230% respecto del año anterior. Argentina se consolidó como un proveedor clave de leche entera en polvo para el mercado argelino, que necesita importar casi la mitad de su consumo interno. Gracias a esta demanda, Argelia se convirtió en el segundo mercado más importante para los lácteos argentinos, solo detrás de Brasil.
El intercambio comercial favorece ampliamente a Argentina. Durante 2025, el saldo bilateral dejó un superávit superior a los 1.050 millones de dólares. Las importaciones desde Argelia apenas alcanzaron los 119 millones de dólares y estuvieron concentradas principalmente en urea, un fertilizante fundamental para la producción agrícola de maíz y trigo.
Más allá de los números del comercio, la comparación entre ambos países también muestra diferencias en materia social y económica. Según el Índice de Desarrollo Humano elaborado por Naciones Unidas, Argentina ocupa el puesto 47 a nivel mundial, mientras que Argelia se encuentra en la posición 96.
Los indicadores sociales también reflejan una ventaja para el país sudamericano. De acuerdo con datos del Banco Mundial, el porcentaje de personas que viven con menos de 8,30 dólares diarios es del 15,4% en Argentina, frente al 31,8% registrado en Argelia. Asimismo, la tasa de desempleo en la nación africana ronda el 12%, por encima de los niveles observados actualmente en Argentina.
Sin embargo, Argelia presenta fortalezas macroeconómicas que suelen despertar interés entre los analistas. El país mantiene una inflación cercana al 5%, un bajo nivel de endeudamiento y un crecimiento económico sostenido de entre el 3% y el 4% anual, indicadores que contrastan con los desafíos que históricamente enfrenta la economía argentina.
Así, mientras todas las miradas estarán puestas en el partido que abrirá el camino de la Selección argentina en el Mundial 2026, detrás de los 90 minutos existe una relación económica mucho más profunda. Argelia no solo será el primer adversario de la Albiceleste en la Copa del Mundo, sino también uno de los socios comerciales más importantes que tiene Argentina en el continente africano.
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