
El aterrizaje de un Boeing 767 que operaba para Amazon Air quedó bajo la lupa de las autoridades estadounidenses después del grave accidente ocurrido el domingo en Miami. La aeronave había despegado desde San Juan, Puerto Rico, y terminó fuera de la pista tras no conseguir detenerse dentro del área operacional del aeropuerto.
Ahora, los investigadores buscan establecer qué ocurrió durante la aproximación y si hubo algún factor que impidió completar la maniobra de manera segura.
Una pista que se terminó demasiado rápido
Uno de los puntos centrales será determinar en qué momento el avión tocó tierra. En condiciones normales, una aeronave debería hacerlo dentro de los primeros 914 metros de la pista. Si el contacto se produce demasiado tarde, los pilotos pueden verse obligados a abortar el aterrizaje y realizar una nueva aproximación.
Las imágenes del accidente muestran al Boeing desplazándose sobre la pista durante varios segundos antes de completar el descenso. Para los especialistas, esa secuencia será clave para determinar si la aeronave llegó a consumir demasiado espacio antes de comenzar a frenar.
También serán analizadas las condiciones meteorológicas. Aunque no llovía, había fuertes vientos y nubes asociadas a tormentas. Un posible viento de cola podría haber aumentado la velocidad del avión respecto del suelo y reducido todavía más la distancia disponible para detenerlo.
La infraestructura del aeropuerto, bajo análisis
Los investigadores también deberán determinar qué papel tuvo la configuración de la terminal. El Aeropuerto Internacional de Miami no dispone de un sistema EMAS, una estructura ubicada al final de algunas pistas que permite desacelerar aeronaves que se salen de la superficie de aterrizaje.
La FAA utiliza estos sistemas en más de 120 aeropuertos estadounidenses y sostiene que ayudaron a evitar numerosas víctimas en accidentes de este tipo. Por eso, su ausencia en Miami será otro de los elementos que formarán parte del análisis.
Además, la NTSB revisará el estado y el historial de mantenimiento del Boeing 767-300. El avión fue fabricado en 1994 y originalmente operaba como aeronave de pasajeros, antes de ser convertido en carguero en 2015.
Cinco muertos y una fuerte interrupción en Miami
El avión terminó junto a una vía utilizada por trabajadores de empresas y depósitos cercanos. El impacto provocó un incendio y dejó a varias personas atrapadas en vehículos, mientras que el piloto y el copiloto quedaron dentro de la cabina.
Los equipos de emergencia desplegaron más de 60 unidades y unos 200 efectivos para controlar las llamas y rescatar a los afectados. Cinco personas murieron y otras cinco resultaron heridas, tres de ellas de gravedad.
El accidente también paralizó temporalmente la actividad del aeropuerto y provocó un fuerte impacto en los vuelos. Durante la jornada se registraron al menos 187 cancelaciones y más de 325 demoras, mientras algunas operaciones fueron desviadas hacia otras terminales.
La investigación recién comienza y deberá determinar si detrás de la tragedia hubo una falla durante el aterrizaje, un problema técnico, las condiciones del viento o una combinación de varios factores.
Comentarios