
Una llamativa situación se dio esta semana en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez durante el sábado. Un hombre de nacionalidad paraguaya llegó el lunes al nosocomio, con una herida que había recibido por un disparo en la cabeza. Lo raro no fue eso, porque de hecho ingresan diariamente al HECA personas baleadas en Rosario: lo insólito fue que la víctima había viajado casi 1200 kilómetros en esas condiciones, después se ser atacado en Ciudad del Este, en el país vecino país y muy cerca de la frontera con Argentina.
Con el correr de las horas, se conocieron los detalles de la historia que había sorprendido el último viernes, cuando se supo del fallecimiento de un ciudadano paraguayo en el HECA. El hombre había llegado herido al hospital rosarino, tras recibir un balazo en la cabeza en Ciudad del Este, adónde residía, a casi 1200 kilómetros de Rosario. Ahora, en medio del dolor, sus familiares pudieron contar la historia.
Por empezar, se confirmó que se trataba de Ricardo Galeano Silva, de 41 años. Y que se dedicaba a la compra-venta de baterías usadas. En un primer momento, no se había podido corroborar su identidad, porque de acuerdo a fuentes policiales el DNI tenía una foto que no coincidía con su fisonomía, lo que había enrarecido todavía más la situación.
Silva llegó el lunes 3 de julio al HECA, traído por sus allegados tras recibir atención médica en Paraguay, que su entorno consideró que no era la adecuada. Al disparo lo había recibido unos quince días antes, en la vereda de su local de manos de un “microtraficante“, según informó en Ciudad del Este el diario La Jornada.
El mismo medio había contado que la escena fatal se dio en medio de una noche de tragos en la vereda en Ciudad del Este, con una discusión que terminó a los tiros. El autor del hecho fue apresado, pero después quedó en libertad. Mientras tanto, su víctima empezaba una odisea que terminó este viernes en Rosario.
Una de sus hermanas vive en el barrio La Lata, en Rosario, junto a unas 30 familias más de la misma nacionalidad. Y publicaba en Facebook al día siguiente un pedido de oración por Ricardo, mientras el resto de la familia lo acompañaba en Paraguay hospitalizado.
Cuando vieron que era difícil revertir el cuadro, decidieron forzar el alta médica y traerlo a la ciudad. Para el viaje, contrataron un vehículo particular con el que llegaron al HECA. Acá, permaneció internado cuatro días, pero finalmente murió.
Por el hecho, intervino en Ciudad del Este un fiscal Paraguayo. Luego con el fallecimiento de Silva se le dió actuación a la fiscal Marisol Fabbro del MPA. También a personal de Migraciones, que debió constatar el paso por la frontera.
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