Central visitará hoy desde las 21.15 a Banfield en el estadio Florencio Sola, por la undécima fecha del Torneo Clausura. El Canalla llega al sur del Gran Buenos Aires después de haber conquistado la Supercopa Internacional y con 18 puntos en la Zona B, mientras que enfrente tendrá a un Taladro que atraviesa un momento mucho más irregular: lleva cinco partidos consecutivos sin ganar y apenas suma nueve unidades en el campeonato.

Foto: FOTOBAIRES.
El último triunfo de Banfield fue el 14 de agosto, cuando sorprendió a Racing y lo derrotó 1-0 en el Cilindro. Desde entonces, acumuló derrotas ante Newell’s, River y Aldosivi, además de los empates frente a Barracas Central y Gimnasia. En su última presentación igualó 2-2 ante el Lobo en La Plata, con goles de Lautaro Gómez y David Zalazar.
Un equipo que no necesita ser protagonista
El elenco de Pedro Troglio se caracteriza por ser un equipo que busca ser competitivo desde la intensidad y la capacidad para aprovechar los momentos favorables. No necesariamente necesita dominar la posesión para generar peligro: puede replegarse, esperar el error del rival y acelerar rápidamente cuando recupera.

Foto: FOTOBAIRES.
El duelo ante Racing fue una muestra clara. El Taladro consiguió sostener el cero y encontró el gol de Alexander Machado para llevarse los tres puntos del Cilindro. Además, Troglio utilizó aquel partido para darle rodaje a varios futbolistas que luego pasaron a tener mayor protagonismo.
LA PELOTA BUSCÓ AL JUGADOR… ¡Y ÉL CONVIRTIÓ! Tras un rebote en el travesaño, Machado se encontró solo con la pelota y definió para el 1-0 de Banfield vs. Racing.
📺 ESPN Premium | Suscribite al Pack Fútbol en https://t.co/QYG8QkfMVs https://t.co/fTS8wyvEbL
— SportsCenter (@SC_ESPN) August 14, 2026
También tiene capacidad para lastimar cuando consigue atacar con espacios. La victoria 3-2 ante Sarmiento fue otro ejemplo: Banfield terminó con apenas el 39% de posesión, pero generó 16 remates y consiguió tres goles, dos de ellos de Tiziano Perrotta y otro de Bruno Sepúlveda. El dato sirve para entender que el equipo no necesita monopolizar la pelota para ser peligroso.
Juego directo y aprovechamiento de las bandas
El Taladro suele buscar amplitud y ataques rápidos, especialmente cuando consigue encontrar a sus jugadores ofensivos con metros por delante. En diferentes partidos utilizó estructuras con tres centrales y carrileros, aunque también recurrió al 4-3-3 y a otras variantes según los futbolistas disponibles.
La idea es encontrar rápidamente a los jugadores de ataque y utilizar las bandas para generar centros o situaciones de uno contra uno. Lautaro Gómez, David Zalazar y Adrián Balboa aparecen entre los nombres que pueden darle movilidad al frente ofensivo.
La capacidad para llegar desde segunda línea también puede ser un problema para Central. Banfield tiene jugadores que no necesariamente esperan estáticos cerca del área, sino que intentan aparecer desde atrás cuando el rival retrocede demasiado.
Una de sus principales armas: aprovechar los errores
El Taladro demostró varias veces que puede sacar provecho de los momentos de desconcentración del rival. Pero esa virtud también está relacionada con una de sus principales características: es un equipo que puede crecer mucho cuando consigue ponerse en ventaja.
El problema aparece cuando debe asumir el protagonismo y encontrar soluciones ante un rival que se cierra. En el 0-0 frente a Barracas, Banfield tuvo dificultades para sostener la generación ofensiva durante todo el partido; después de un primer tiempo con algunas situaciones claras, el encuentro se volvió trabado y con poco juego asociado.
Ahí puede aparecer una de las oportunidades para Central: si el Canalla consigue manejar la pelota, mover de lado a lado al bloque de Banfield y evitar pérdidas en zonas peligrosas, puede obligarlo a jugar un partido que no le resulta cómodo.
La defensa: una de las principales falencias
Los números del Clausura reflejan una de las principales dificultades del equipo de Troglio: recibió 15 goles en sus primeros diez partidos, un promedio de 1,5 por encuentro. Además, marcó 12, por lo que tiene saldo negativo en su diferencia de gol.
En algunos partidos las desconcentraciones defensivas terminaron siendo determinantes. Contra Newell’s, por ejemplo, Banfield sufrió el ingreso de Matías Cóccaro al área en una acción en la que el delantero quedó prácticamente sin oposición y abrió el partido.

Foto: FOTOBAIRES
Otro ejemplo fue el 0-2 ante Belgrano en el Florencio Sola, el equipo recibió el primer gol después de una salida rápida del Pirata y el segundo a partir de una pelota parada. Banfield reaccionó y terminó acumulando 18 remates, seis de ellos al arco, pero no consiguió convertir.
Por eso, para Central será importante atacar los espacios que aparecen cuando Banfield adelanta sus líneas y, especialmente, acelerar después de superar la primera presión.
Un equipo que perdió piezas importantes
El presente del Taladro también debe entenderse a partir de un mercado de pases que modificó considerablemente su plantel. Banfield perdió jugadores que habían tenido protagonismo durante el último ciclo y debió reconstruir varias zonas del equipo.
Uno de los casos más importantes fue Tiziano Perrotta, una de las apariciones más interesantes de las inferiores del club. El delantero fue adquirido por Elche de España mediante el pago de su cláusula de rescisión, por una cifra cercana a los cuatro millones de euros, y posteriormente fue cedido a Defensa y Justicia. Banfield, además, conservó un porcentaje de una futura venta.
También se produjeros las salidas de dos piezas claves de la defensa: Danilo Arboleda pasó a San Lorenzo a cambio de USD 350.000, y Sergio Vittor, quien rescindió su contrato y continuó su carrera en Chacarita Juniors.
Otra salida significativa fue la de Facundo Sanguinetti, arquero surgido de las inferiores de Banfield y referente del plantel. El guardameta fue cedido a Vélez por 18 meses, con cargo y opción de compra. Antes de su salida, había disputado 85 partidos con la camiseta del Taladro.
En ataque tambien sufrió bajas importantes: Bruno Sepúlveda dejó la institución para incorporarse a Platense, donde firmó contrato hasta diciembre de 2027. Y Mauro Méndez, que regresó a Estudiantes tras finalizar su préstamo, y luego fue transferido a Tigre.

Foto: FOTOBAIRES
Un club con problemas institucionales
La reconstrucción deportiva estuvo acompañada por un conflicto de peso. Banfield comenzó el año con 11 inhibiciones que le impedían operar con normalidad en el mercado de pases. La actual dirigencia informó que logró levantar todas esas inhibiciones mediante acuerdos y cancelación de obligaciones.
El propio club explicó que una parte importante de los recursos obtenidos durante el mercado fue destinada a regularizar esas situaciones y garantizar el pago de salarios, en un contexto económico que condicionó la planificación del plantel. En uno de los expedientes vinculados al exjugador Roberto Brum, por ejemplo, se registraba un reclamo actualizado de USD 960.000, además de otros compromisos y multas FIFA que debieron ser regularizados.
El impacto deportivo se observó durante las primeras fechas: ante Belgrano, Banfield todavía no había podido utilizar a algunas de sus incorporaciones porque continuaba inhibido. Recién después de regularizar las situaciones pudo alinear a refuerzos como Alexander Machado y Lautaro Cano.
Un Banfield irregular, pero que puede complicar a Central
El Taladro llega al Florencio Sola lejos de los primeros puestos, con 9 puntos sobre 30 posibles, cinco partidos sin ganar y un plantel que todavía intenta encontrar una identidad después de varias modificaciones. Sin embargo, sería un error para Central interpretar esos números como un rival sencillo.
Banfield ya demostró que puede complicar a equipos que buscan asumir el protagonismo y tiene recursos para lastimar cuando recupera y encuentra espacios. Para el Canalla, la clave estará en no caer en un partido de ida y vuelta, evitar pérdidas cerca de su propia área y atacar la fragilidad defensiva de un rival que recibió 15 goles en diez fechas.
En un duelo con objetivos diferentes, Central buscando mantenerse en la parte alta de la Zona B y Banfield intentando cortar una racha de cinco partidos sin triunfos, el equipo de Troglio aparece como un adversario irregular, pero con herramientas suficientes para transformar cualquier desconcentración en una oportunidad de gol.

Foto: FOTOBAIRES
Comentarios