
La selección de Egipto logró una valiosa victoria por 3-1 frente a Nueva Zelanda en el estadio BC Place de Vancouver y dio un paso fundamental hacia la clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Tras comenzar en desventaja, el conjunto africano reaccionó en el segundo tiempo y terminó imponiendo su jerarquía para quedarse con tres puntos que lo dejaron en la cima del Grupo G.
Con este resultado, los dirigidos por Hossam Hassan lideran su zona, por delante de Bélgica e Irán, que suman dos puntos cada uno, mientras que Nueva Zelanda quedó último con un solo punto.
Un primer tiempo de sorpresa neozelandesa
El encuentro arrancó con Egipto manejando la posesión y buscando imponer condiciones, aunque sin demasiada profundidad en ataque. Sin embargo, fue Nueva Zelanda la que golpeó primero y sorprendió a los africanos.
A los 15 minutos, Finn Surman aprovechó un tiro de esquina ejecutado por Tim Payne y conectó un cabezazo sin marca dentro del área para abrir el marcador y poner el 1-0 para los oceánicos.
Egipto intentó reaccionar con algunas aproximaciones de Omar Marmoush y Mohamed Salah, pero se encontró con una defensa bien organizada y con la seguridad del arquero Max Crocombe. Así, Nueva Zelanda se fue al descanso arriba por 1-0.
La reacción de los faraones
La historia cambió por completo en el segundo tiempo. Egipto salió decidido a revertir el resultado y comenzó a generar mayor peligro sobre el arco rival.
La primera advertencia llegó a los 46 minutos con una acción de Mohamed Salah que obligó a intervenir a Crocombe. Luego, Omar Marmoush estuvo cerca de empatar con un tiro libre que pasó junto al poste.
La igualdad llegó a los 58 minutos. Mostafa Zico apareció completamente libre dentro del área y conectó un cabezazo que el arquero neozelandés no pudo contener para establecer el 1-1. El gol modificó el desarrollo del partido. Egipto ganó confianza, tomó el control del juego y comenzó a encontrar espacios en una defensa rival cada vez más vulnerable.
Salah apareció en el momento indicado
Cuando Nueva Zelanda todavía intentaba acomodarse tras el empate, apareció la gran figura del equipo africano.
A los 67 minutos, Mohamed Salah combinó con Mostafa Zico dentro del área y definió con precisión para marcar el 2-1 y consumar la remontada. El delantero del Liverpool volvió a convertir en una Copa del Mundo por primera vez desde Rusia 2018 y lideró la recuperación de los faraones. A partir de ahí, Egipto administró la ventaja y aprovechó los espacios que dejaba el conjunto oceánico en su búsqueda del empate.
Trezeguet selló la victoria
La sentencia definitiva llegó a los 82 minutos. Tras un tiro de esquina, Mahmoud Trezeguet ganó de cabeza dentro del área y estableció el 3-1 que liquidó el encuentro. En el tramo final, Egipto incluso pudo ampliar la diferencia. Ahmed Sayed Zizo estuvo cerca del cuarto gol en tiempo agregado, pero un defensor salvó sobre la línea cuando el arquero ya estaba vencido.
Tras siete minutos de adición, el árbitro decretó el final y confirmó una victoria histórica para Egipto, que consiguió su primer triunfo en esta edición del Mundial y quedó muy cerca de avanzar a la siguiente ronda.
Así quedó el Grupo G
- Egipto: 4 puntos
- Bélgica: 2 puntos
- Irán: 2 puntos
- Nueva Zelanda: 1 punto
Con una fecha por disputarse, los faraones dependen de sí mismos para asegurar una clasificación que podría convertirse en una de las mejores actuaciones de su historia en una Copa del Mundo. La combinación entre la experiencia de Mohamed Salah y la contundencia mostrada en el segundo tiempo alimenta la ilusión de un equipo que sueña con llegar por primera vez a las instancias eliminatorias del torneo.
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