
La defensa de Cristina Fernández de Kirchner presentó una nueva apelación ante la Cámara Federal de Casación Penal para revertir las restricciones impuestas en el marco de su prisión domiciliaria por la causa Vialidad. A través de sus abogados, Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, la expresidenta pidió que se elimine la tobillera electrónica, que se flexibilice el régimen de visitas y que se autorice el uso de la terraza del edificio ubicado en San José 1111, donde cumple la condena.
La presentación judicial fue realizada apenas un día después de que el Tribunal Oral Federal N°2 ratificara las condiciones actuales de detención. Según la defensa, las restricciones aplicadas carecen de fundamentos objetivos y constituyen un trato más severo que el que reciben otras personas bajo arresto domiciliario.
En el recurso presentado ante Casación, los abogados sostuvieron que la decisión del juez Rodrigo Giménez Uriburu incurre en arbitrariedad. Respecto de las limitaciones para recibir visitas, argumentaron que el principal fundamento utilizado por el magistrado —preservar la tranquilidad de los vecinos— no tiene respaldo en los hechos.
Según remarcaron, ningún habitante del edificio ni del barrio presentó quejas por la presencia de visitantes en el domicilio de la exjefa de Estado. En ese sentido, afirmaron que el argumento utilizado por la Justicia “carece de sustento empírico”.
La defensa también cuestionó la prohibición para utilizar determinados espacios del inmueble, entre ellos la terraza. Consideraron que la resolución judicial no explica de qué manera una flexibilización de esa medida podría afectar la convivencia o alterar el orden en la zona.
Además, destacaron la “conducta irreprochable” que, según señalaron, mantuvo Cristina Kirchner durante el tiempo que lleva bajo arresto domiciliario. En el escrito recordaron que el régimen se endureció luego de una visita que recibió de un grupo de economistas el pasado 17 de noviembre, aunque sostuvieron que el cumplimiento estricto de las condiciones impuestas nunca derivó en una reducción de las restricciones.
Otro de los puntos centrales de la apelación es la eliminación de la tobillera electrónica que monitorea sus movimientos. Los abogados citaron un relevamiento realizado por el Consejo de la Magistratura, según el cual el uso de este dispositivo tiene un carácter excepcional dentro de los regímenes de prisión domiciliaria.
La defensa argumentó que no existe ningún riesgo de fuga que justifique la utilización del mecanismo de vigilancia y afirmó que las condiciones impuestas presentan “una severidad que no guarda correspondencia con el tratamiento dispensado a la mayoría de las personas en prisión domiciliaria”.
La nueva presentación llega luego de que el Tribunal Oral Federal N°2 resolviera mantener las condiciones actuales del arresto domiciliario al considerar que la exmandataria cumple correctamente con todas las obligaciones establecidas.
La decisión se basó en informes elaborados por la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal (DCAEP) y la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica (DAPVE) correspondientes a los meses de abril, mayo y junio.
En esos reportes se destacó la colaboración de la expresidenta durante los controles realizados en su domicilio. El fallo judicial señaló: *”Se constató una actitud de colaboración y buena predisposición por parte de Fernández de Kirchner, con trato cordial y respetuoso. Respecto del vecindario, únicamente en el marco de la visita del día 9 de junio se observaron algunas personas portando banderas, en la vereda, sin que se verificasen circunstancias dignas de mención”.
Los organismos de control también verificaron que se cumple de manera estricta el régimen de visitas autorizado mediante la revisión periódica del libro de ingresos y egresos de la vivienda. Según la resolución, no se detectó la presencia de personas no autorizadas.
Asimismo, el tribunal constató que Cristina Kirchner permaneció en su domicilio durante todo el período analizado, salvo en las salidas previamente autorizadas por la Justicia. Entre ellas figuran sus comparecencias ante el Tribunal Oral Federal N°7 para declarar en la causa Cuadernos y diversos traslados vinculados a tratamientos médicos, especialmente odontológicos.
Ahora será la Cámara de Casación la encargada de analizar el planteo de la defensa y definir si corresponde modificar las condiciones bajo las cuales la exmandataria cumple su condena domiciliaria.


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