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De Froilán González a Hamilton, 75 años de triunfos de Ferrari

Pasaron casi dos años para que el inglés y la escudería vuelvan a ganar. El recuerdo para el piloto argentino que en 1951 logró la primera victoria de la casa de Maranello.

Froilán González y Hamilton, la primera y la última más reciente victoria de Ferrari.

Para los que sienten pasión por las carreras, que el piloto por el que se hace fuerza llegue primero y le bajen la bandera a cuadros es similar a lo que se vive en el fútbol cuando se grita un gol. Y por eso este domingo fue tan especial para los miles de Tifosi que coparon las tribunas del circuito de Barcelona y los millones que vieron por televisión el triunfo de Lewis Hamilton con su Ferrari. El inglés siete veces campeón del mundo, ya con 41 años, volvía al triunfo después de dos temporadas y le permitía a los de Maranello terminar adelante en la Máxima por primera vez desde octubre de 2024.

Pero además, quiso el destino además que el regreso de Ferrari a la victoria haya sido además un 14 de junio, un día antes de un aniversario que se cumplió este lunes y siempre emociona a la familia del “Cavallino Rampante”: el del fallecimiento de Froilán González, el argentino que logró en el histórico circuito de Silverstone conseguía en 1951 el primer triunfo en la Fórmula 1 para la escudería creada por don Enzo Ferrari.

El querido Froilán había nacido el 5 de agosto de 1922 en el Paraje La Colonia, una pequeña localidad rural vecina de de Arrecifes. Criado en el campo en un pueblo, en una época en la que no había tantos autos como en la actualidad, fue uno de los pioneros del automovilismo deportivo en la Argentina. Pero aunque parezca mentira hoy -con pilotos de la Fórmula 1 que apenas llegan a los 20 años y ya tienen un nutrido expertise corriendo en karting y varias categorías promocionales-, Gonzáles recién aceleró por los puntos cuando tenía 25 años y en caminos de tierra. Eran los primeros tiempos del Turismo Carretera, que se corría en rutas, a bordo de un Chevrolet y bajo el seudónimo: “Canuto”.

“Yo corría con un Chevrolet y me puse un seudónimo que era el nombre que tenía el payaso de un circo que había visitado Arrecifes. Y lo usaba así porque mis padres no tenían que enterarse que corría. Pero viste cómo es esto, siempre hay alcahuete. Ya en 1948, en Unquillo (N. de la R: localidad cordobesa) gané con mi nombre. Me dieron 650 pesos y me vinieron muy bien”, recordaría Froilán años después.

Aquella victoria en Unquillo fue apenas el comienzo. Poco después participó de una de las aventuras más extraordinarias del automovilismo argentino: la Buenos Aires-Caracas de 1948, una competencia que se extendió desde el 20 de octubre hasta el 8 de noviembre de aquel año, atravesando miles de kilómetros de caminos precarios, pueblos remotos y geografías desconocidas.

Froilán había nacido el 5 de agosto de 1922 en una colonia rural muy cerca de Arrecifes, en la y recién comenzó a correr a los 25 años. Sus primeras experiencias fueron en el Turismo Carretera, a bordo de un Chevrolet y bajo un seudónimo: “Canuto”.

“La mayor carrera de nuestra historia fue la Buenos Aires-Caracas. Dormíamos en casa de familias, que buscábamos para pasar la noche. Lo que más me sorprendió fue la cantidad de culturas distintas en ese trayecto. ¿Sabés lo que era en 1948 competir por lugares que parecía que ni Dios los conocía?”, evocaría tiempo después, ya retirado.

En aquella carrera participaron figuras legendarias como Juan Gálvez y Juan Manuel Fangio, el que luego sería quintuple campeón del mundo, que sufrió un grave accidente en Perú en el que casi pierde la vida. El ganador de esa Buenos Aires – Caracas que había mantenido en vilo a toda Latinoameríca terminaría siendo Onofre Marimón, también arrecifeño y uno de los tres integrantes de la avanzada argentina que viajó a Europa para incorporarse a la naciente Fórmula 1: los otros dos eran Fangio (el “Chueco” de Balcarce) y Froilán González

La primera temporada mundial, en 1950, encontró a González al volante de una Maserati. Los resultados no acompañaron, pero alguien ya había puesto los ojos sobre él: Enzo Ferrari. El fundador de la escudería italiana había quedado impresionado por una actuación de Froilán en Buenos Aires y decidió incorporarlo a su equipo. Años después, el argentino recordaría con humor y sorpresa aquel desembarco en Maranello.

El fundador de la escudería italiana había quedado impresionado por una actuación de Froilán en Buenos Aires y decidió incorporarlo a su equipo. Años después, el argentino recordaría con humor y sorpresa aquel desembarco en Maranello.

Froilán a bordo de una Ferrari en 1951.

El amor del argentino por Ferrari

La expectativa al llegar a la reunión con Ferrari era encontrarse con un escenario parecido al que todos decían que giraba alrededor de la fábrica de Alfa Romeo, adonde hacían las “Alfetta” que eran la gran sensación por esa época. Pero no. El ambiente en Maranello era familiar, artesanal como los talleres en los que Froilán había aprendido a preparar los autos para el TC.

El “Cabezón” recordaría siempre con mucha con pasión esos primeros encuentros con Don Enzo: “Llegamos y encontramos un mundo de gente que recibió a los representantes de Ferrari en las calles. Y esa enorme fábrica que me imaginaba, jamás la encontré. Tenían herramientas y piezas en latas cortadas por la mitad en un establecimiento ubicado en una zona agraria”.

También recordaba el momento en que conoció al propio Ferrari. “Yo firmé el contrato sin leerlo. Ese gesto le gustó y ahí nomás me dijo muy rápidamente en qué consistía: iba a ganar 150.000 liras, pero no me aseguraba ese pago, porque no sabía si podía hacerlo. Debía figurar por exigencias del sindicato. Me aclaró que si no le alcanzaba, me daba un auto como parte de pago. Que debía ceder el auto a los primeros pilotos y, lo más importante, que todos sus pilotos siempre corren asegurados”.

La historia alcanzó su punto culminante en Silverstone, en la segunda temporada de la recién nacida Fórmula 1, que corría en Europa. Antes de la carrera, Fangio lo invitó a recorrer el circuito inglés y le brindó una clase magistral sobre cada curva. “Me dio una gran lección con lujo de detalles. Y cuando nos despedimos me dijo: ‘Acá ganan ustedes’. Lo tomé como un cumplido”. No fue un cumplido. Fue una premonición.

Antes de la carrera, Fangio lo invitó a recorrer el circuito inglés y le brindó una clase magistral sobre cada curva. “Me dio una gran lección con lujo de detalles. Y cuando nos despedimos me dijo: ‘Acá ganan ustedes’.

Aquel 14 de julio de 1951, Froilán González dominó el Gran Premio de Gran Bretaña y consiguió la primera victoria de Ferrari en la Fórmula 1. El triunfo fue histórico porque terminó con la hegemonía que hasta entonces ejercía Alfa Romeo, la marca en la que Enzo Ferrari había desarrollado gran parte de su carrera. Cuando bajó del podio, Fangio se acercó para felicitarlo: “Te dije que acá ganaban ustedes”.

La leyenda de Froilán no iba a terminar ahí. En total, disputaría 26 Grandes Premios entre 1950 y 1960, logrando una segunda victoria en Silverstone en 1954 -año el que terminó siendo subcampeón mundial de Fangio- y se convirtió además en el único piloto argentino en ganar las clásicas 24 Horas de Le Mans. Pero ningún resultado alcanzó la dimensión simbólica de aquella tarde del ’51 en que llevó a una Ferrari por primera vez a una bandera a cuadros.

Dos glorias de Ferrari: Schumacher entregando un reconocimiento a Froilán.

El homenaje a Froilán

Las Ferrari ganaron, con la de ayer de Hamilton, 248 carreras en la historia. Lograron 16 títulos de constructores y 15 de pilotos. Pasaron por su escudería grandes leyendas como Fangio, Reutemann, Villeneuve, Lauda, Prost, Schumacher, Alonso, Vettel y ahora Hamilton, entre otros. Pero el primer mojón de ese camino lo escribió Froilán González.

En 2021, cuando la Máxima llegó a Silverstone, Charles Leclerc dio unas vueltas al circuito con el auto que había usado el argentino en el ’51. Y se le rindió un homenaje en pista a aquel corredor nacido en un pequeño paraje rural de la provincia de Buenos Aires. Y cada vez que un auto rojo vuelve a lo más alto del podio, su nombre vuelve a acelerar en la memoria del automovilismo.

Leclerc y la Ferrari de Froilán, en 2021 en Silverstone.

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