Dólar

Dólar Oficial:$1480 / $1530
Dólar Blue:$1540 / $1560
Dólar Bolsa:$1532.6 / $1533.6
Dólar Contado con liquidación:$1594.2 / $1595
Dólar Mayorista:$1498 / $1507
Suramericanos Santa Fe 2026

Los atletas argentinos compiten por una medalla, pero también contra el abandono del Estado

El recorte del presupuesto del ENARD y la caída de becas contrastan con el esfuerzo de deportistas que deben trabajar, recurrir a sus clubes y financiar parte de su preparación para representar a la Argentina

JJSS 2026
Los Juegos Suramericanos y la realidad del deporte olímpico en Argentina. Foto: Farid Dumat Kelzi

En las primeras dos jornadas de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, con televisación de TyC Sports y ESPN, Rosario, Rafaela y Santa Fe están quedando muy bien paradas. La organización no muestra grietas y los estadios que se construyeron para el evento son de primer nivel. Sin embargo, cada vez que un deportista argentino hace alguna entrevista después de competir, suele repetir un concepto cada vez que el periodista Gonzalo Bonadeo les pregunta por las condiciones en las que entrenan: el apoyo estatal es casi nulo y se hace todo en base al esfuerzo personal, de los clubes o de las familias.

Así, está claro, es difícil competir en igualdad de condiciones con otros países inclusive del propio continente. Hoy Argentina está segunda en el medallero, peleando ese lugar del podio con Colombia, con muchas disciplinas y premiaciones por delante. El resultado final estará en dos semanas, pero es posible que comparado con los resultados otras ediciones de los juegos y aún siendo local, nuestro país no logre despegar en cuanto a resultados.

Ayer las declaraciones de la patinadora sanjuanina Fernanda Illanes, que terminó séptima en la final y de Augusto Servello, que ganó por segundo Juego consecutivo el oro en Esgrima, fueron elocuentes. Ella contó que tiene un solo juego de patines, contra los tres que tienen sus rivales colombianas. Dijo también que “los equipos son muy caros y que la ayudan en el club para poder llegar”. Mientras que el misionero, que decidió ser esgrimista cuando murió su abuelo que fue quien le había hecho ver los primeros capítulos del Zorro de chico, mencionó en vivo para todo el país por TyC que para poder llegar a fin de mes tiene tres empleos y que entrena “en sus tiempos libres”. Así y todo, es el mejor del continente en su disciplina, florete individual.

Son mucho más que anécdotas individuales. Hace poco habían dicho algo parecido integrantes de Las Leonas, después de salir campeonas del mundo en Países Bajos.

El problema no nació ayer. En 2009, se había establecido un mecanismo específico de financiamiento por ley: el 1% del abono de la telefonía celular, destinado al alto rendimiento. Era una decisión que le daba previsibilidad al sistema. El esquema fue eliminado en diciembre de 2017, cuando el ministro de Economía por Cambiemos era Nicolás Dujovne. Desde entonces, el financiamiento al deporte olímpico quedó atado al presupuesto nacional. Ni Alberto Fernández en su cuatro años de gobierno, ni Milei en lo que lleva de mandato, cambiaron aquella decisión.

JJSS 2026
La patinadora Illanes habló de lo caros que son los equipos en esa disciplina. (Foto: Farid Dumat Kelzi)

Los números detrás de las declaraciones

Así, el presupuesto destinado a las becas del ENARD pasó de niveles cercanos a los $20.000 millones en 2023 a menos de $10.000 millones en 2024, mientras que la cantidad de becarios cayó de 1.380 en 2023 a 807 en 2026: cerca de un 40% menos de atletas alcanzados.

A mediados del año pasado y por iniciativa de un sector del peronismo, el Congreso comenzó a discutir nuevamente una fuente de financiamiento específica para el deporte olímpico, pero ese intento no logró convertirse en ley. Se había llegado a conseguir dictamen de Diputados, pero nunca se pudo avanzar a la sesión definitiva porque en el medio pasaron las elecciones que ganó el oficialismo, lo que le restó apoyo a la iniciativa de parte de la llamada “oposición dialoguista”.

Mientras tanto, las becas actuales muestran hasta dónde llega el respaldo estatal: la máxima categoría, para un deportista con medalla olímpica, es de $1.835.460; una beca Panamericana puede llegar a $1.023.408, mientras que las destinadas a jóvenes talentos son de $436.839 y $367.092, respectivamente. En septiembre se otorgó además un aumento nominal del 8%, vigente hasta marzo de 2027.

El punto no es negar el mérito de quienes reciben una beca ni desconocer que el Estado sigue poniendo dinero. El punto es otro: un país no puede pretender resultados olímpicos de elite con un sistema que obliga a sus deportistas a transformarse también en buscadores de sponsors, trabajadores extras y gestores de su propia supervivencia deportiva.

Por eso, cuando veamos a un deporista argentino en estos Juegos celebrar una medalla y emocionarse con el himno en la ceremonia de premiación, lo tendríamos que celebrar por partida doble. Primero, por ese atleta que la consiguió. Y después, por todo lo que tuvo que hacer —muchas veces prácticamente en soledad— para poder llegar hasta ahí.

Comentarios